spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

México y sus ventajas competitivas: el reto de no perderlas

México sigue siendo un país con una posición privilegiada frente al mundo. Su ubicación geográfica, su cercanía con Estados Unidos, su capacidad manufacturera y su red de tratados comerciales lo mantienen como un destino relevante para la inversión internacional.

Sin embargo, en economía ninguna ventaja es permanente.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, durante 2024 México captó 36 mil 872 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa. Esta cifra confirma que el país continúa siendo atractivo para el capital global, especialmente en sectores vinculados con manufactura, industria automotriz, dispositivos médicos, agroindustria y cadenas de suministro.

Pero atraer inversión no es lo mismo que garantizar desarrollo.

En los últimos años, México ha tenido oportunidades importantes para fortalecer su posición internacional. El fenómeno del nearshoring evidenció el interés de muchas empresas por acercar sus operaciones al mercado norteamericano. Sin embargo, también dejó una lección clara: la ubicación geográfica no basta.

La inversión necesita algo más que cercanía. Necesita confianza.

Necesita energía disponible, infraestructura suficiente, seguridad, talento preparado, Estado de derecho y certidumbre jurídica. Sin esos elementos, las ventajas naturales pueden perder fuerza frente a otros países que también compiten por atraer capital.

México sigue formando parte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá. Esa es una ventaja estratégica indiscutible. Pero la revisión formal del T-MEC en 2026 nos recuerda que incluso los acuerdos más importantes requieren actualización, cumplimiento y visión de largo plazo.

Por eso, más que preguntarnos si México sigue siendo atractivo, deberíamos preguntarnos qué estamos haciendo para seguir siéndolo.

La competitividad no se conserva por inercia. Se construye todos los días.

Desde esta perspectiva, hay tres reflexiones importantes para el país y para el sector productivo:

1.- Convertir la ubicación en estrategia

Estar cerca de Estados Unidos nos da una ventaja, pero no garantiza crecimiento. México necesita transformar su posición geográfica en infraestructura, logística eficiente e integración productiva de mayor valor.

2.- Construir confianza para invertir

La inversión no solo busca costos competitivos; busca estabilidad. Seguridad, reglas claras y certidumbre institucional son factores decisivos para que el capital permanezca y genere desarrollo.

3.- Apostar por el talento mexicano

El futuro de la competitividad no depende únicamente de tratados o fronteras, sino de la preparación de las personas. Educación, capacitación e innovación serán claves para atraer inversión de mayor valor agregado.

México tiene ventajas. Pero las ventajas no son eternas.

El verdadero reto es convertirlas en desarrollo, empleo digno y bienestar para más personas.

Porque un país no se mide solo por la inversión que recibe, sino por la capacidad que tiene para transformarla en futuro.

Cuando las mujeres lideran, ganamos todos.

POR EDHALÍ MORENO

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Cuando la empresa también lleva el apellido familiar

ÚLTIMOS ARTÍCULOS