Un día como hoy falleció el Tío Gamboín

Un día como hoy falleció el Tío Gamboín

Muchos lo recuerdan como el presentador de la barra infantil de canal 5.

Hoy recordamos en su aniversario luctuoso 27 al actor, locutor y conductor de programas infantiles Ramiro Gamboa, conocido por todos como el Tío Gamboín, pero ¿quién era?. Ramiro Gamboa nació en Mérida, Yucatán, un 2 de diciembre de 1917. De niño la escuela no se le dio. Eso sí, se sentía inclinado hacia la conducción y solía visitar las radiodifusoras locales para empaparse de ese mundo.

En 1937 el papá de Ramiro compró una estación de radio y después de adquirir el equipo necesario (se gastó unos 10 mil pesos, que en ese entonces era un dineral) montó la emisora en una casa que rentaba. Aunque un negocio así no era nada rentable, nombró a su hijo gerente de estación.Su destino cambió el día que uno de los locutores no se presentó y Ramiro tuvo que ocupar su lugar. Su voz fue muy bien recibida y pronto la audiencia comenzó a pedir que tuviera más participación en los programas. Así se convirtió en uno de los locutores de planta de XEME Mérida.

Dos años después, Amalita Gómez Zepeda visitó Mérida con la intención de integrar a XEME Mérida a Radio Programas de México. Ahí conoció a Ramiro Gamboa y quedó tan convencida de su trabajo que le prometió darle chamba si un día se animaba a irse a vivir a la Ciudad de México. Gamboa le tomó la palabra y en 1938 visitó a Amalita en la capital. Ella lo presentó con Emilio Azcárraga Vidaurreta, quien a su vez lo contactó con Othón M. Velez. Meses después comenzó a trabajar en la XEQ, donde estaría casi 20 años. También formaría parte de la XEW por 24 años.

En la radio tuvo programas como Quiero trabajar (emisión que cumplía una función similar a la de una bolsa de trabajo) en el que duró 9 años; o El yate y la tortuga, donde trabajo por 13 años con Arturo Ernesto Manríque Elizondo, alias “El Panzón Panseco”.

Fue precisamente en El yate y la tortuga donde Ramiro Gamboa comenzó a trabajar con Xavier López ‘Chabelo’, naciendo así una de las duplas cómicas más entrañables de la televisión y el cine, principalmente en la década de los cincuenta; incluso también grabaron comerciales y discos. Generalmente Gamboa interpretaba al papá de Chabelo.

Se le recuerda por sus populares frases y personajes que siguen vigentes en la memoria de las distintas generaciones a las que marcó. Reconocido por expresiones como «No me fallen sobrinos, no me fallen», «No me fallen amiguitos» o «Donde nos veamos, así nos saludamos», Gamboa destacó debido a su trabajo como fue presentador de la programación de Canal 5, especialmente para el sector infantil en el ámbito de dibujos animados en el cual estuvo al frente por décadas.

El también llamado «El Tío de todos los niños de México», permanece aún en la memoria del público a través de comentarios difundidos en las redes sociales, como Twitter y Facebook. En esta última existe, incluso, una página elaborada en su honor. Ramiro Gamboa, quien, de igual manera, presentó a un sinnúmero de personajes, entre los que destacan «El Gato GC», «Corcolito», «Tacho», «Salchichita», «Platillotes», «El gran jefe Pluma Roja» y «Pacholín».También participó en las películas «La liga de las canciones» (1941), «Campeón sin corona» (1946), «Hay muertos que no hacen ruido» (1946), «Su última aventura» (1946), «El niño perdido» (1947), «A volar joven» (1947) y «Angelitos negros» (1948).

Así como en «El mago» (1949), «El barba azul» (1955), «Chistelandia» (1958), «Viaje a la Luna» (1958), «El súperflaco» (1959), «El conquistador de la Luna» (1960) y «La isla de los hombres solos» (1974), además de la telenovela «Desafío» (1990).

En los años 70, el «Tío Gamboín» condujo «Una tarde de tele» donde anunciaba los dibujos animados, entre los cortes enviaba saludos y felicitaba a quienes cumplían años, además de dar consejos auxiliado por cápsulas de «El Monito Reportero».También mostraba su colección de juguetes de cuerda e invitaba a los niños a formar parte de su lista de sobrinos escribiendo a la dirección de la empresa o llamando al número telefónico del programa. Siempre se le vio de saco rojo, con personajes de caricaturas en sus solapas.

Asimismo, utilizaba camisa blanca y corbata de colores, siempre sonriente, detrás de una mesa y una tablita al frente donde tenía escrito el número telefónico del programa. El «Tío Gamboín» llegó a ser un personaje tan importante para la comunicación nacional, que nadie ha podido llenar el hueco que dejó tras su deceso el 30 de diciembre de 1992. Con su muerte se cerró toda una etapa en la historia de la televisión nacional.

Sopitas y El Siglo de Torreón

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