Primera Penitenciaría del país, hoy Centro Cultural

Primera Penitenciaría del país, hoy Centro Cultural

En avenida Reforma 1305, en el Centro Histórico, se encuentra el Instituto Cultural Poblano, uno de los edificios más emblemáticos de Puebla por su historia, actualmente alberga el Archivo General de Estado y la Fonoteca Juan N. Troncoso. Pero antes fue lugar de oración, camposanto, cuartel y sirvió como Penitenciaria del Estado.

La historia de este edificio inicia en 1743, cuando se aprueba la construcción de lo que sería la última obra de la Compañía de Jesús en Puebla, que estuvo integrada por la iglesia dedicada a San Francisco Javier y el colegio que inició sus cátedras en 1751; en 1754 se termina el templo, pero en 1767 con la expulsión de los jesuitas, el templo quedó sin culto y el inmueble desocupado.

A finales del siglo XVIII, en una parte de los terrenos de San Javier se establece un camposanto, que se usa masivamente durante las epidemias de 1812 y 1813; en tanto el edificio sirvió de cuartel y de hospital militar. En 1834 pasa a poder del Estado y en el año de 1840 se inicia la construcción de la Penitenciaria, de acuerdo al plano de José Manzo. Casi construido el edificio fue destruido por los franceses en 1863. Pero fue terminado en 1867, por el arquitecto Eduardo Tamariz y después de 50 años de construcción fue inaugurado por el presidente Porfirio Díaz el 2 de abril de 1891.

Su edificación se realizó de acuerdo al sistema Panóptico tipo octagonal, que se refiere a que desde cualquier punto que te pares se tiene una visión panorámica del edificio. Incluso los cubos de las escaleras por los que los reos debían llegar a sus pabellones son de tipo Panóptico, por otro lado los torreones donde estaban los guardias, veían solo por las pequeñas ventanas para que estuvieran protegidos. Esta fue la primera Penitenciaria en todo el país que contaba con 36 pabellones, 522 celdas y 202 reos, fue la cárcel, más moderna y la más eficiente de su época.

En 1906 la Penitenciaria de Puebla creó un laboratorio criminalístico y un museo craneológico, que llamó mucho la atención debido a que toma las teorías criminalísticas italianas de Cesare Lombardo. En este lugar hubo más de 70 cráneos de presos clasificados según el crimen que cometieron y su historia de vida. Estos cráneos se donaron a la B.U.A.P. en 1970. Con Maximino Ávila Camacho como Gobernador de Puebla.

Inicia la idea de hacer de la Penitenciaria un lugar de readaptación, proponiendo que los reos aprendieran un oficio o que trabajaran en los talleres textiles, de carpintería y de herrería que se instalaron, así nació la fabricación de sombreros Cuauhtémoc. Otra vez fue la primer Penitenciaria de México en acoger el lema “Trabajo, industria y regeneración” mismo que se pintó en el muro exterior. Como en 1984 el Código Penal cambió, las Penitenciarias pasaron a ser Centros de Readaptación. Y este centro no se pudo adaptar porque ya estaba en la periferia de la ciudad y existía una gran sobre población de reos.

En esta penitenciaria estuvo preso Enrique Flores Magón por el cargo de “Rebelión” y también algunos zapatistas. Otro dato es que solo se registró una fuga oficial en el año de 1975, cuando 4 presos se escaparon matando al director de la prisión Jesús Huerta Blancas, y a un policía.

Actualmente, hay visitan guiadas a la antigua Penitenciaria por la noche del último viernes de cada mes, solo debes confirmar tu asistencia al teléfono 2 32 01 80. Recorrido que resulta excitante, porque puedes ver la reconstrucción de una celda y los objetos que tenían los presos, además de una celda de castigo.