Las palabras no se las lleva el viento, se quedan con nosotros

Octavio Paz dijo en 1997, durante la inauguración del Congreso de la Lengua en Zacatecas que: la palabra es nuestra morada, en ella nacimos y en ella moriremos; en ella nos reúne y nos da conciencia de lo que somos y de nuestras historias; acorta las distancias que nos separan y atenúa las diferencias que nos oponen.

Sin duda quienes nos dedicamos al periodismo, a la comunicación y a la escritura, debemos tener un manejo aceptable del lenguaje. Por ejemplo, en la radio hablada las palabras no deben dejar de resonar, los productores dicen que no deben existir huecos o lagunas en la radio. La palabra tiene poder, algunas nos parecen raras, otras tal vez nos molesten cuando se pronuncian, pero lo cierto es que nadie puede imaginar un mundo sin esta unidad que conforma un todo: el lenguaje. 

Para hablar sobre el tema en esta ocasión habré de tomar como referencia el libro de bolsillo Palabrero de Valentín Rincón, quien nos ofrece comentarios sobre las curiosidades de las palabras en el español y sus recovecos.   

Hoy me referiré al ámbito de la red y de la internet. Por ejemplo, jaquear viene del inglés Hack, cortar o trozar con hacha. Violar la protección que implica la contraseña u otras formar de seguridad de una cuenta personal, comercial, para conocer en forma ilegal la información.

Módem es otra palabra que se usa recurrentemente y es otro anglicismo que se refiere a un dispositivo que convierte las señales digitales en analógicas. Es la combinación de las palabras en inglés modulator y demodulator. El módem permite conectar computadoras por medio de la red de telefonía o en forma inalámbrica.    

Trol, esta palabra viene del noruego Troll. Es un ser sobrenatural y maligno que habita en bosques. Para las redes, un trol significa alguien que publica mensajes provocadores u ofensivos.

Postear que viene del inglés the post y que significa exponer y este se puede poner en la entrada de alguna nota en internet o de una página. O chat, que significa simplemente charla. Hasta ahora me he referido a las palabras que provienen principalmente de anglicismos. Sin embargo, también quisiera referirme a los calambures que según la lingüista María Moliner es aquella circunstancia aprovechada como chiste o como recurso literario y consiste en que las letras de una expresión tienen un significado diferente si se separa las palabras en forma variada.

He aquí un fragmento del poema Nocturno de Xavier Villaurrutia, en el que se puede apreciar el calambur.

Y en el juego angustioso de

un espejo frente a otro

cae mi voz

y mi voz que madura

y mi voz quemadura

y mi bosque madura

y mi voz quema dura

como el hielo de vidrio

como el grito de hielo…

En verdad la relación que tenemos con las palabras determina nuestra forma de ver el mundo. El manejo de las letras y las palabras incluso nos ayuda para bien o para mal. No cabe duda que el lenguaje es cambiante, palabras que se usaban cuando yo era pequeña ahora los niños no las utilizan. En fin, esto sólo es una probadita del libro de Valentín Rincón, quien hace patente que para que nuestro idioma no pierda su tradición cultural, su belleza y su riqueza, siempre deberemos aceptar las normas que lo rigen.

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