miércoles, julio 24, 2024
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La Voz, Frank Sinatra

Hoy recordamos a un ícono en la música conocido como La Voz hablamos del cantante Frank Sinatra quien nació el 12 de diciembre del año 1915.

Su nombre completo fue Francis Albert Sinatra, él nació el 12 de diciembre del año 1915 en el seno de una humilde familia residente en Hoboken, Nueva Jersey (Estados Unidos). Era hijo de un hombre de origen siciliano, boxeador y bombero de profesión, llamado Martin Anthony Sinatra; y de Natalie, mujer que procedía de la ciudad italiana de Génova. Eran emigrantes italianos que viajaron a América para buscar una vida mejor. El ‘sueño americano’ se materializó en su hijo, quien, pese a sus humildes orígenes, logró alcanzar el firmamento de Hollywood.

El parto de Frank fue muy complicado y el uso de fórceps le provocó marcas y una grave lesión en el oído que arrastraría de por vida, aunque también le valió para librarse de combatir en la Segunda Guerra Mundial. Fue aficionado al boxeo desde chico, y por las noches ayudaba a su padre en la taberna propiedad de la familia, lo que lo relacionó con el mundo de la música desde los 10 años. Fue un atleta reconocido, tuvo su época de pandillero y practicó diversos oficios, desde camionero hasta cronista deportivo.

A pesar de que dejó los estudios antes de graduarse, Sinatra aprovechó su época de estudiante para practicar deportes. Sólo medía 1,70 m., pero destacó en el equipo de baloncesto del colegio, y también practicó el boxeo, afición que había heredado de su padre. Obtuvo varios premios de natación y destacó como velocista. La afición a los deportes la llevó también a su vida profesional, pues trabajó un tiempo como periodista deportivo. Fue después de dejar el instituto, en 1931, cuando compaginó este empleo con el de vendedor de periódicos, camionero, mensajero, tabernero…

Fascinado por Bing Crosby, pronto empezó a hacer sus ‘pinitos’ en el mundo de la música, con actuaciones en el mismo local en el que trabajaba como camarero. La oportunidad llegó de la mano de Tommy Dorsey, quien, en 1940, le ofreció integrarse en su banda para sustituir al vocalista Jack Leonard. Fruto de esa colaboración fue su primer número uno: ‘I’ll never smile again’. Sinatra pronto quiso volar solo y, tras grabar un disco en solitario, rescindió su contrato con Dorsey. Romper la relación laboral no fue fácil, y se comenta que Dorsey, consciente de que Sinatra era ambicioso, incluso recurrió a la ayuda de la mafia para presionarle. Tal vez por ello logró garantizarse un tercio de los beneficios de Sinatra de por vida, cláusula que el cantante logró anular después. Pese a todo, Sinatra siempre reconoció en Dorsey a su maestro: de él aprendió el fraseo y cómo manejarse en los negocios.

En 1943, Sinatra firmó contrato con Columbia Records para posteriormente firmar con Capitol, con la que grabó 17 álbumes. Fue su época dorada, durante la que comenzó a experimentar con la voz hasta lograr ese estilo que le hizo tan especial y le convirtió en el ‘crooner’ por excelencia. Con una voz cercana a la de un barítono, Sinatra llevaba el fraseo a un segundo plano, jugaba con las pausas respiratorias y conseguía transmitir sentimientos incluso a aquéllos que no entendían sus letras en inglés. Antes que Elvis Presley, antes que los Beatles. Frank Sinatra fue pionero en el ‘fenómeno fan’. Con él llegaron las primeras explosiones de histeria colectiva, las persecuciones y llantos de quinceañeras y los clubes de fans.

Sinatra no sólo fue un gran cantante, sino también un buen actor. Prueba de ello son los dos Oscar que obtuvo y la candidatura a la estatuilla por ‘El hombre del brazo de oro’. En ella, Sinatra interpreta a un toxicómano que intenta rehabilitarse. Igual que sucedía con su forma de cantar, ‘La voz’ tenía un estilo especial a la hora de actuar, tendente a improvisar y poco dado a las revisiones. El cine y no la canción devolvió a Sinatra a primera fila cuando se encontraba en horas bajas, después de haber perdido temporalmente la voz a causa de una afección en las cuerdas vocales. Fue con su papel en ‘De aquí a la eternidad’, que le valió el Oscar al mejor actor de reparto. A éste se sumaría el Oscar especial que logró por su participación en el cortometraje ‘The house I’m living in’, una película que denunciaba el racismo. Sinatra luchó durante toda su vida contra la segregación de los negros.

El regreso al cine de Sinatra inspiraría a Mario Puzo para crear el personaje de Johnny Fontaine en ‘El Padrino’. Se trata de una estrella en horas bajas que logra un papel a su medida (el de ‘De aquí a la eternidad’) gracias a sus relaciones con la mafia. No fue plato de buen gusto para Sinatra verse reflejado tanto en la novela como en la película de esa forma. El actor protagonizó 50 filmes a lo largo de su vida, entre ellos ‘Ellos y ellas’ o ‘Alta sociedad’ con su ídolo Bing Crosby. La ‘afición’ de Sinatra a las mujeres ayudó a acrecentar su mito. El cantante se casó cuatro veces y tuvo tres hijos. Antes de todo aquéllo, llegó a ser detenido por adulterio. Sucedió cuando contaba 23 años y trabajaba como camarero en la Rustic Cabin. Su relación con Antoninette Della Pente, una mujer casada, acabó con Sinatra en la comisaría. A aquel momento corresponde esta ficha policial.

Sinatra se casó por primera vez con Nancy Barbato, su novia de juventud. Fue en 1939, y fruto de ese matrimonio nacieron Nancy, Frank Jr. y Tina. La pareja siempre quiso dar la imagen de una familia unida, aunque las continuas infidelidades de Sinatra eran un secreto a voces. Barbato dijo «¡basta!» en 1950, después de que la relación del cantante con la actriz Ava Gardner se hiciera pública. Al día siguiente de declararse la nulidad del matrimonio, Sinatra se casó con ‘el animal más bello’. La relación de Frank Sinatra y Ava Gardner fue tormentosa. Tras su luna de miel en el Hotel Nacional de La Habana (controlado por la mafia), comenzaron los celos, las peleas —a veces en público y con lanzamiento de objetos incluido—, borracheras, intentos de suicidio por parte de Sinatra, abortos intencionados porque ella no se sentía preparada para ser madre…

Ava suministró a Frank su propia medicina: la infidelidad. Harto conocido es el episodio con el torero Luis Miguel Dominguín: al leer que la actriz mantenía un romance con el matador, Sinatra cogió el primer avión a España, donde recibió como explicación que todo había sido «una noche de borrachera». En 1957 se rompió definitivamente su matrimonio. Durante su relación, Frank Sinatra y Ava Gardner se convirtieron en una de las parejas más solicitadas y a la vez incomprendidas de Hollywood. De hecho, cuentan quienes los conocieron que en una ocasión el cineasta John Ford interrogó a la actriz sobre qué podía tener «un enano de 50 kilos como Sinatra» para enloquecerla de esa forma. La respuesta de Ava, que siempre dijo que la voz de su marido le hacía llorar de felicidad, no pudo ser más contundente: «Tiene tres kilos de Frank y 47 kilos de polla».

En el ‘impasse’ entre su matrimonio con Ava Gardner y su boda con Mia Farrow, Frank Sinatra salió con Judy Garland, Kim Novak y Lauren Bacall, con quien estuvo a punto de casarse. También se le relacionó con Marilyn Monroe poco antes de la muerte de la actriz. El ex de la ‘ambición rubia’ Joe DiMaggio no permitió que Frank ni ningún otro miembro del Rat Pack asistiera al funeral de Marilyn. Frank Sinatra nunca fue un hombre convencional, por eso no sorprendió en demasía que en 1966 se casara con una actriz de apenas 20 años. Se trataba de Mia Farrow, a quien conoció durante el rodaje de ‘Peyton Place’. Sinatra fue responsable del corte de pelo a lo ‘garçon’ que lució Farrow en ‘La semilla del diablo’. Esa película, que Sinatra no aprobaba que la actriz protagonizara, fue el motivo de su divorcio, un año después de contraer matrimonio. Sin embargo, ambos siguieron manteniendo buena relación y, según cuenta Farrow en su biografía, el cantante se ofreció para «romperle las piernas» a Woody Allen cuando salió a la luz pública que éste mantenía una relación con su hija Soon Yi.

Frank Sinatra pareció encontrar la estabilidad al lado de Barbara Marx, bailarina y ex esposa de Zeppo Marx. La pareja se casó en 1976 y permaneció unida hasta la muerte del cantante. Sinatra fue conocido también por ser uno de los ‘cabecillas’ del Rat Pack, un grupo de artistas famosos por las juergas que se pegaban en Las Vegas y con supuestas vinculaciones con la mafia. Dean Martin, Sammy Davis Jr., Humphrey Bogart o Lauren Bacall eran algunos de los integrantes de esta ‘banda’, junto con el Jack Daniel’s reserva, la bebida favorita (a veces demasiado) de Sinatra.

La sospecha siempre se cernió sobre Frank Sinatra y sus supuestas relaciones con la mafia, e incluso fue retratada en ‘El Padrino’. Nunca pudo demostrarse, pero sí parece claro que el cantante se valió de esos vínculos para poder actuar en las salas de conciertos más importantes. En 1963, La Comisión del Juego de Nevada presentó cargos contra el cantante por haber dado alojamiento al mafioso Sam Giancana en su casino de Las Vegas; tras eso, Sinatra perdió la licencia del Cal Neva, local en el que se congregaba con frecuencia el Rat Pack.

Siete años después, en 1970, tuvo que declarar bajo juramento ante la Comisión Investigadora del Estado de Nueva Jersey sobre sus relaciones con el hampa. En 1963 Sinatra vivió uno de los episodios más duros de su vida: el secuestro de su hijo, Frank Sinatra Jr. Fueron 54 horas de angustia a las que pusieron fin 250.000 dólares y la posterior captura de los raptores. A aquel capítulo se debe una ‘manía’ que Sinatra arrastró hasta su muerte: la de llevar dinero suelto en los bolsillos. Y es que, durante uno de los contactos telefónicos con los secuestradores, Sinatra se quedó sin monedas en la cabina, y la conversación se cortó.

Italiano y católico, Frank Sinatra siempre procuró mantener una estrecha relación con sus hijos, su auténtica pasión. Cuando su hija Nancy alcanzó el éxito con ‘These boots are made for walking’, Sinatra se presentaba en los conciertos con la siguiente fórmula: «Hola, buenas noches, soy el padre de Nancy Sinatra». No fue la única expresión de orgullo de ‘La voz’ hacia su hija: cuando ésta contaba cuatro años, Sinatra grabó el tema ‘Nancy’. Años después, interpretarían juntos ‘Something Stupid’, dueto que se convirtió en un éxito.

Las ‘afinidades’ políticas de Sinatra respondían más a la amistad personal que le unía al candidato que a cuestiones ideológicas. Así, tan pronto apoyaba a Kennedy como a Reagan, gran amigo suyo, como lo fueron Richard Nixon o Gerald Ford. De hecho, cuentan que, para favorecer la campaña de John F. Kennedy pidió a su amigo Sammy Davis Jr. que retrasara su boda, pues iba a casarse con una blanca en plena campaña electoral. Los Kennedy consideraban que el enlace interracial podría perjudicar la intención de voto en un Estados Unidos, que aún veía con buenos ojos la segregación racial.

Si hubo una constante en los ideales de Sinatra ésa fue su lucha por la igualdad de derechos de los negros. No en vano ganó un Oscar por su participación en un corto contra el racismo. Entre sus mejores amigos estaba Sammy Davis Jr., quien protagonizó ‘un escándalo’ por saludar con un beso en la mejilla durante una actuación a Nancy Sinatra. Como hiciera con John F. Kennedy, Sinatra se ocupó de conducir la fiesta que ofreció Ronald Reagan tras su toma de posesión como presidente. Cuentan que, pese a la estrecha amistad que los unía, el mandatario republicano sentía celos de Sinatra. Cuentan que Reagan interrumpió al cantante y a su esposa, Nancy, cuando bailaban en la fiesta celebrada en la Casa Blanca en 1981.

Otra de las facetas de Sinatra fue la de filántropo. Su labor benéfica le llevó a compartir escenario con Diana Ross, Luciano Pavarotti y Montserrat Caballé en el New York Radio City Music Hall en 1984. El recital que ofrecieron tenía como finalidad recaudar fondos para la investigación contra el cáncer.

A lo largo de toda su carrera grabó más de 1,300 canciones y participó en más de 50 películas. Ganó 10 Grammys, el Premio de la Academia de las Artes y las Ciencias de la Grabación, la Medalla de la Libertad del gobierno estadounidense y un sinfín de premios y reconocimientos.

Murió a los 83 años en Los Ángeles, California, llevándose el mejor homenaje que un artista puede recibir: la inmortalidad. A 71 años de su época dorada, lo seguimos recordando, y su música nos sigue poniendo la piel de gallina. Está enterrado en el Desert Memorial Park, de Riverside County, California (Estados Unidos).

Con información de Actitud Fem, El Mundo y Aloha Criticón

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