Prepárate para conocer el hábito diario que puede favorecer la aparición de las várices
En estos días donde los traslados son largos, tu jornada laboral la realizas sentada y las horas de descanso, ya que pasas una gran parte de tiempo sentada, lo que en está época es muy normal.
Ahora bien el problema se presenta cuando en las piernas se encuentran inmóviles durante periodos muy largos de forma habitual.
Y es que las várices tienen muchos factores de riesgo, sin embargo las recomendaciones médicas reconocen que el hecho de estar sentada o de pie por largo tiempo hace que aparezcan.
La sangre requiere del apoyo para que regrese

Debes saber que las venas de las piernas tiene la tarea de llevar la sangre de vuelta al corazón. Para que esto pase necesitan de las válvulas y con la llamada bomba muscular de la pantorrilla, la que se activa en el momento en que los músculos de las piernas se contraen al caminar o moverse.
Ahora bien las personas que permanecen sentadas durante mucho tiempo, la ayuda muscular baja de manera importante porque las piernas prácticamente no trabajan.
Lo que no significa que la sangre deje de circular sino que se puede hacer menos eficiente el retorno venoso.
Es importante que conozcas que las guías sobre la enfermedad venosa crónica, explican que el movimiento y la actividad física es parte importante del manejo general.
Ya que se tienen que levantar de forma periódica y caminar por unos minutos lo que resulte más útil para las piernas que están inmóviles durante muchas horas.
Además, la idea no es pasar todo el día de pie, sino que debes evitar los largos periodos consecutivos sin movimientos.
Aparece la pesadez e hinchazón

Algunas personas empiezan a notar que después de pasar muchas horas sentadas es que sus piernas se sientan pesadas, cansadas o ligeramente hinchadas.
Dichos síntomas van a aparecer en distintos problemas venosos, lo que no puede significar que automáticamente existan las várices.
El consenso de la enfermedad venosa crónica lo que manifiesta la sensación de hinchazón y pesadez se puede presentar incluso antes de que haya síntomas importantes que sean visibles.
Para finalizar el día, algunas personas además pueden notar que los zapatos o calcetines te dejan marcas más profundas por la retención de líquidos.
Claro que si estas molestias se convierten en frecuentes, empeora o aparecen con cambios visibles en las venas, lo puedes comentar con un médico.
Por lo que las piernas se pueden sentir cansadas por muchas causas, así que no se recomienda pensar que cualquier molestia es por la mala circulación.
Las várices no aparecen solo por estar sentada

Todos tenemos la idea de que el pasar muchas horas sentada puede hacerte propensa a las várices pero solo es un factor de riesgo no, la causa principal.
Además, la enfermedad venosa crónica podría esta relacionada con las alteraciones de las válvulas de las venas, lo que influye en algunos factores como la edad, antecedentes familiares, embarazo y otros elementos individuales.
Por lo que en la actualidad las guías vasculares explican que la enfermedad venosa es una condición multifactorial y su evolución va a depender de los síntomas y de la situación de cada paciente.
Un ejemplo una mujer que trabaja sentada no necesariamente desarrollará várices, en tanto que otra puede tener el problema y lleve una vida muy activa.
Ya que el sedentarismo se debe entender como uno de los factores de riesgo que contribuye al problema.
Además el mantenerse físicamente activos es recomendable para la salud general, pero no garantiza por sí solo que nunca aparezcan las venas varicosas.
Levantarse durante el día si es importante

La medida más sencilla para una persona que trabaja sentada es interrumpir los periodos prolongados de inmovilidad.
Poder caminar, mover los tobillos, cambiar de postura y activar los músculos de las piernas podría favorecer el movimiento de la sangre y evitar que las piernas permanezcan completamente estáticas por horas.
Para Mayo Clinic la recomendación es mantener el movimiento como parte de las medidas que van a favorecer el flujo sanguíneo y disminuir el riesgo asociado con permanecer sentada por largo tiempo.
No hay una cantidad universal de minutos que van a garantizar la prevención de las várices; y es que no hace falta convertir cada jornada laboral en una rutina complicada.
Por esto levantarse a caminar, o ir por agua o simplemente cambiar de posición da la oportunidad de mover las piernas. Y es que también caminar con regularidad es parte de las recomendaciones generales para así mantener una buena función muscular y vascular.
El hecho de elevar las piernas alivia algunas molestias
En el momento en que las piernas terminan el día pesadas o ligeramente hinchadas, el poderlas elevar en algunos periodos de descanso podrían resulta una medida sencillas para algunas personas.

También la elevación va a favorecer el retorno de la sangre venosa ya que reduce el efecto de la gravedad sobre las extremidades inferiores.
Pero no se debe presentar como un tratamiento capaz de eliminar la várices que ya se tienen. Las guías vasculares van a distinguir entre medidas destinadas a controlar síntomas y los tratamientos médicos que pueden ser necesarios en el momento que existe una enfermedad venosa significativa.
En el caso de que una persona tenga dolor persistente, hinchazón importante, cambios en la piel o várices que van a empeorar, por lo que la valoración médica es más importante a que dependas de remedios caseros.
Lo que puede formar parte del descanso cotidiano es el hecho de levantar las piernas, sin embargo no sustituye una revisión médica cuando hay síntomas preocupantes.
El movimiento de las pantorrillas especialmente útil

Siempre las pantorrillas forman un papel justo en el retorno venoso porque las contraindicaciones va a ayudar a impulsar la sangre de arriba en tanto que una persona camina.
Cuando no es posible que te levantes de inmediato del escritorio mueve los pies y los tobillos a fin de evita que esten completamente inmóviles.
Se tiene que caminar de manera regular, el subir escaleras o hacer actividades físicas adaptadas a cada persona permitirá activar la musculatura de manera completa.
Por todo esto las recomendaciones vasculares actuales consideran que la actividad física y las medidas conservadoras son parte de como se trata la enfermedad crónica venosa, pese a que su efecto depende de la situación de cada persona.
Lo que no significa que el realizar ejercicios de pantorrilla puedan borrar una vena varicosa que ya existe. Además su principal valor se encuentra al incorporar más movimientos a una rutina en la que pasas demasiadas horas frente a tu computadora.
Y es que para las piernas, solo unos minutos de actividad son preferibles en ves de estar inmóvil en toda tu jornada laboral.
Síntomas de que si se requiere atención

Lo que si no todas las várices requieren de tratamiento urgente, sin embargo hay síntomas que no conviene ignorar.
El dolor persistente, la inflamación importante, cambios de coloración o de textura de la piel, heridas que no cicatrizan o sangrado relacionado con una vena visible son causa para solicitar una valoración médica.
De acuerdo a Mayo Clinic refiere que las várices podrían asociarse con algunos casos que tienen complicaciones como son úlceras, sangrado, hinchazón o coágulos en las venas profundas.
Particularmente si una pierna se hincha de manera repentina y además presenta dolor necesita de atención médica a fin de evitar problemas que podrían ser muy serios.
Sabemos que una vena visible por sí sola no va a permitir determinar la gravedad de una enfermedad venosa. Por lo que una valoración médica lo que podría incluir la exploración física y si se indican estudios como ultrasonido dúplex a fin de saber cómo circula la sangre por las venas.
El estar sentada no significa condenar las piernas

El hecho de pasar muchas horas sentada no significa que una mujer tenga várices, pero si es una muy buena razón para que se revise cuántos movimientos se tienen en la jornada.
Se debe caminar con regularidad, cambiar de postura y evitar los largos periodos de inmovilidad pueden ser hábitos sencillos que van a favorecer la circulación y podría ser auxiliar para mantener las piernas activas.
Además es conveniente tomar en cuenta que las várices tiene muchos factores, por lo que no van a desparecer rápido con solo levantarse más del escritorio.
Para el momento en que se tiene síntomas persistentes o cambios importantes en las piernas, así que es recomendable la consulta con un médico a fin de conocer si hay una enfermedad venosa y cuál es manejo adecuado.
En tanto que las actuales guías cuentan con diferentes alternativas de acuerdo a la gravedad y los síntomas de cada persona.
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