Este 24 de septiembre se celebra la fiesta de Nuestra Señora de la Merced, es una fiesta tradicional en Puebla, debido a que muchos fieles acuden a este templo ubicado en la 5 norte y 10 poniente, en el centro de la ciudad. En el año de 1575 los religiosos mercedarios obtuvieron la autorización para establecerse en la Nueva España. En 1598 el obispo de Puebla Diego Romano los recibió y les otorgó mediante una venta simbólica 2 solares donde estaba construida una ermita dedicada a los médicos Cosme y Damián, con la condición de conservar esa advocación para la ermita o cualquier otro templo que se levantara.
En ese año llegó Fray Juan de Herrera quien poco a poco y recolectando limosnas compró los demás solares de la manzana. La ermita fue demolida, iniciándose la construcción del templo en 1607, quedando terminado y consagrado en 1659. Se denominó al conjunto “Convento de san Cosme y san Damián del Real y militar orden de Nuestra Señora de la Merced, Redención de los cautivos”.
La portada principal del templo es de cantería, labrada por Julián de Cárdenas. Consta de 2 cuerpos y un remate, cada cuerpo se forma de columnas pareadas de orden dórico la del primero, entre las cuales se encuentran las esculturas de san Damián y san Cosme; el segundo cuerpo de orden jónico alberga las esculturas de san Ramón Nonato y de san Pedro Armengol y al centro un relieve en piedra de Villerías que representa a la Virgen de la Merced cargando al niño Jesús y entregando el escapulario a los fundadores de la orden: san Pedro Nolasco y san Raimundo de Peñafort.

Se remata la portada con un frontón roto que da pie a una ventana rectangular que corresponde al coro y la cual a su vez se remata con un frontón circular.
La torre se levanta al sur del templo; en su arranque se dejó una ventana que tiene la forma del escudo de la Orden es decir, una gran cruz de Malta y una barras verticales. A causa de los sitios que sufrió la ciudad en el siglo XIX, la torre se dañó tanto que hubo que demoler la mitad; lo que queda es un ancho cuerpo de planta cuadrada, delimitado por columnas corintias y un chapitel muy rebajado como remate.
La planta original del templo es de cruz latina con capillas laterales y albergaba retablos barrocos, sin embargo, en 1817 todos los retablos fueron destruidos por la influencia neoclásica, a excepción de los que se ubican a ambos lados de la puerta de ingreso y por indicaciones del superior fray José Santos Coy, se rompieron los muros laterales de las capillas con la finalidad de que el templo tuviera corredores en ambos lados de la nave central, es decir, como un templo de planta basilical.
Hacia 1835 se hicieron otras reformas quedando el edificio más o menos como hoy lo vemos. El coro ocupa dos tramos de bóveda la cual es de medio cañón con lunetos; la cúpula de media naranja arranca de un pequeño tambor ochavado y alberga 8 ventanas arriba de cada una de las cuales se repite el escudo de la orden. En los muros laterales las ventanas se cubren con vitrales que representan a los evangelistas. En los muros laterales del presbiterio se encuentran unas enormes pinturas al óleo que representan la Apoteosis de la bendita Orden Mercedaria y otra a Nuestra Señora de la Merced con los fundadores de la orden. El altar es de corte neoclásico y por debajo de él se accede a la impresionante sacristía. Las capillas están dedicadas a diferentes santos.

El gran atrio es un patio cuadrado, con una puerta al frente, otra esquinada y otra lateral. Como parte del convento, destaca fundamentalmente la portería, una alta crujía en 2 niveles que mira hacia el atrio y que está conformada en su primer piso por arcos y pilastras profusamente adornados con yeserías, excelente ejemplo de la exuberancia barroca del siglo XVII. Los arcos originalmente constituían un portal de peregrinos los cuales fueron cegados en el siglo XIX. La parte alta consta de arcos simulados con ventanas y óculos muy elaborados en argamasa y que correspondían a las celdas de los religiosos.
Anexa a este antiguo portal se encuentra una capilla de una nave, construida en lo que fueron los corredores abiertos del claustro y que ahora es la capilla del Sagrario. El claustro es muy amplio, con pilastras y arcos de medio punto formando 4 corredores en los 2 niveles. En el antiguo convento se conserva una magnifica pinacoteca, lienzos que seguramente adornaban los altares barrocos.

Sus símbolos son el escapulario de la Orden de la Merced, cadenas rotas. Es patrona de diversas ciudades tanto de Europa y de América. La Virgen de la Merced o Nuestra Señora de las Mercedes es una de las advocaciones de la Bienaventurada Virgen María; es equivalente también el nombre de Virgen de la Misericordia. Se la llama también Generala de los Ejércitos Celestiales, la Mujer Vestida de Sol y la Reina de la Paz.
La historia de esta advocación es la siguiente se dice que el 1 de agosto de 1218, fiesta del santo fundador Pedro Nolasco tuvo una visita de la Santísima Virgen, dándose a conocer como La Merced, que lo exhortaba a fundar una Orden religiosa con el fin principal de redimir a aquellos cristianos cautivos. En ese momento, la península Ibérica estaba dominada por los musulmanes y los piratas sarracenos asolaban las costas del Mediterráneo, haciendo miles de cautivos a quienes llevaban al norte de África.

Pedro Nolasco impulsó la creación de la Real y Militar Orden de la Merced, que fue fundada en la Catedral de Barcelona, con el apoyo del rey Jaime I el conquistador, en 1218. En las primeras Constituciones de la Orden, en 1272, la Orden recibe ya el título de “Orden de la Virgen de la Merced de la Redención de los cristianos cautivos de santa Eulalia de Barcelona”.
En el año de 1265 aparecieron las primeras monjas comendadoras de la Merced. Se calcula que fueron alrededor de 300 mil los redimidos por los frailes mercedarios del cautiverio de los musulmanes. Los seguidores de la Orden de la Merced estuvieron entre los primeros misioneros de América, en la isla de La Española o República Dominicana.