La limpieza diaria es necesaria para tener una piel suave, radiante y luminosa, para lograrlo considera lo siguiente:

Crema hidratante: el objetivo es hidratar la piel a profundidad, elemento básico para tu piel y si le añades factor de protección solar logras cuidarla de la agresión de los rayos del sol.

Un súper tip, al aplicar tu crema en el rostro y en el cuello, posteriormente masajea las áreas con las yemas de tus dedos, así penetrará mejor el producto.

Contorno de ojos: usar un producto por las noches ayudará a que mejore la firmeza y elasticidad de la zona, además previene y trata las arrugas.

Exfoliación: es lo mejor para tener una piel de lo más saludable, lo que se pretende es eliminar las células muertas y cuando se estimula correctamente se renuevan las células y mejora su tonicidad; lo recomendable es que la apliques una vez por semana; es básico que utilices la exfoliación adecuada para tu tipo de piel. Posteriormente usa una mascarilla que vaya mejor a tus necesidades, ya sea hidratante, emoliente, calmante, astringente, antiarrugas o purificadora.

Un consejo es colocar el producto en el rostro y dar movimientos circulares, refuerza el movimiento en la frente, nariz, mentón y cuello.

Desmaquillante: es importante que uses un producto que vaya con tu tipo de piel; es indispensable que la cara la limpies por la noche, ya que es el momento en el que la piel logra oxigenarse y estará fresca, flexible y suave. En caso que tu piel sea muy grasa entonces aplícate un tónico para retirar el exceso de la crema.

Tratamientos de noche: las cremas que se usan por la noche contribuyen a reparar la epidermis cuando duermes y de esta manera se comienzan a regenerar de manera natural las células.