Escribió «Filosofía de la civilización», un tratado de ética en el que analizaba la decadencia de las sociedades modernas

El 4 de septiembre de 1965 falleció Albert Schweitzer, quien decidió ser misionero y dedico su vida a ayudar a los habitantes de África, lo que tuvo varios reconocimiento como el Premio Nobel de la Paz. Pero quien fue Albert Schweitzer nació el 14 de enero de 1875 en Kaysersberg, en la región de Alsacia y Lorena que entonces era parte del Imperio alemán, hoy Francia.

Además del problema fronterizo, de las dos nacionalidades que tuvo y de los dos idiomas que utilizó, un hecho curioso que lo impresionó de niño es que en su pueblo la mayoría católica compartía la iglesia con los protestantes luteranos, a los que él pertenecía.

El pequeño Albert vino al mundo en un hogar lleno de influencia musical y sentido cristiano. Su padre Luis Schweitzer, era pastor protestante y su madre, hija de un organista famoso. Schweitzer creció en el seno de una familia que por generaciones valoró mucho la educación, la música y la religión. Como todo niño, deseaba alcanzar su vocación y ser útil a la humanidad. Albert cursa sus estudios en Gunsbach, y música en Mulhouse. Además estudia órgano en el Conservatorio. Más tarde, haría sus prácticas con este instrumento en la iglesia de su progenitor.

Realizó sus estudios de bachiller y posteriormente, por tradición familiar, siguió los estudios de teología y filosofía en las Universidades de Estrasburgo, Berlín y París.En 1899 obtuvo en la Universidad de Estrasburgo un doctorado en Filosofía con las mejores calificaciones. Además obtuvo la licenciatura en Teología en el año de 1900, cuya tesis versó en la vida y las convicciones de Jesucristo. En ese mismo año se ordenó coadjutor de la Iglesia de San Nicolás en Estrasburgo, de cuyo seminario teológico fue rector un año después.

En esa época comenzó a desarrollar una vocación de servicio orientada al prójimo. Como joven teólogo protestante Schweitzer se volvió un experto en el Nuevo Testamento, lo que le dio gran reputación. La visión del mundo de Schweitzer se basaba en la veneración por la vida. Percibía una decadencia en la civilización occidental, debido a un paulatino abandono de las raíces éticas y la afirmación de la vida.

Valoraba como principio más alto el respeto a la vida. Por eso, algunos compararon su filosofía con la de San Francisco de Asís. Schweitzer fue muy respetado por poner en práctica estas teorías en su propia vida. “La ética no es otra cosa que la reverencia por la vida. Es el principio fundamental de moralidad y significa que el bien consiste en mantener, promover y elevar la vida; y que el destruirla, afectarla, herirla o limitarla, es el mal”. Albert Schweitzer

Desde niño, disfrutó la música y así se convirtió en un organista famoso. Se interesó especialmente por la música de Bach. Inclusive aprendió a construir órganos, lo que hacía muy bien. Su música fue grabada y está disponible. Años después, al partir a África, llevó un piano a pedal preparado para que sirviera en el trópico, el cual usó hasta antes de morir.

En 1904, a los 29 años, cayó en sus manos una revista misionera, con una frase que quedó grabada en Albert y fue el disparador para sus futuras acciones: “Faltan hombres de buena voluntad para ayudar a la gente en África”. Con 30 años cumplidos, decide ingresar a la Facultad de Medicina para cumplir con este pedido.

En 1905 tomó la decisión de trabajar en África, pero no como pastor sino como misionero médico. Para ello tenía que ser médico, así que volvió a la universidad para empezar a estudiar Medicina. Tuvo que escuchar las protestas de amigos, familiares y colegas. Con mucho esfuerzo y dedicación logró graduarse de médico en 1911. Su tesis trató sobre el estudio psiquiátrico de Jesús. En 1912 se casó con Helene Bresslau, hija de un germanista alemán judío.

Así que tomó la decisión de trasladarse con su esposa a Lambaréné, República de Gabón, África, en donde estableció un hospital cerca de una misión ya existente y atendió a unos 2.000 pacientes tan sólo durante el primer año. Con su genio musical adquirió gran prestigio en gran parte de Europa y sus conciertos convocaban a una importante cantidad de espectadores. La construcción del hospital en Gabón fue financiada con la recaudación monetaria de sus conciertos.

Su esposa, Helene, era anestesista y lo ayudó mucho. Tenían que atender enfermedades tropicales y parasitarias, lepra, cirugías, algunas de emergencia, además de tener que resolver problemas de fetichismo, temores y hasta canibalismo, entre otros. Un tiempo después hicieron el primer hospital con ambientes de examen, de cirugía, de espera, un dispensario y un cuarto para esterilizar materiales.

Schweitzer era allí médico-cirujano, pastor de la congregación, administrador de la villa, supervisor de las construcciones, escritor de libros educativos, músico y anfitrión de visitantes. En la Primera Guerra Mundial, por ser él y su esposa alemanes, fueron capturados, pero por presión popular se les permitió seguir trabajando.

Al inicio de 1918 fueron trasladados a Francia allí Albert aprovechó para escribir Filosofía de la civilización, un tratado de ética en el que analizaba la decadencia de las sociedades modernas. En julio de 1918 se le concedió la libertad. Comenzó a trabajar como auxiliar médico y ayudante de vicario en Estrasburgo. En 1919 nació la única hija del matrimonio, Rhena Schweitzer Miller.

Por motivos de salud de ambos pasaron algunos años en Europa. Daba recitales de órgano, lo que le permitió pagar sus deudas y juntar fondos para la misión en África. En 1924 volvió a Lambaréné, sin su esposa que, por motivos de salud, permaneció en Europa. Allí estuvo, salvo por algunas pausas cortas, hasta el final de su vida. Tuvo a nuevos asistentes y enfermeras y contó con sustancias como el salvarsán para las úlceras por sífilis.

A pesar de numerosos obstáculos, dirigió la reconstrucción de su viejo hospital y lo equipó para cuidar a miles de africanos, entre ellos unos 300 leprosos. Construyeron un nuevo hospital más grande y funcional. Viajó muchas veces a Europa para dar conferencias en instituciones educativas, y cada vez fue ganando más reconocimiento internacional. De 1939 a 1948 y debido a la II Guerra Mundial, permaneció en Lambaréné, sin poder viajar a Europa. Recién en 1948 pudo hacerlo, para seguir divulgando los logros y necesidades en África.

Como nada es perfecto, a Schweitzer le criticaron por no haber entrenado desde el inicio a más personal médico o de enfermería, o por su actitud algo paternalista con la población aborigen, entre otras cosas. Por otro lado, Schweitzer fue un defensor de los derechos humanos y crítico serio del colonialismo y del maltrato ocurrido antes en África.

“Un hombre solo puede hacer lo que está a su alcance. Pero si él hace eso cada día, podrá dormir bien por las noches, y al día siguiente continuar haciendo lo que está a su alcance”. Albert Schweitzer

En 1952 obtuvo el Premio Nobel de la Paz por poner en práctica en su vida su filosofía de “veneración (o reverencia) por la vida”. Al recibir el Premio dio un discurso sobre “Los Problemas de la Paz”, que se considera uno de los mejores pronunciados para esa ocasión. El mundo comenzó a hablar de Albert Schweitzer, llamándolo el “Apóstol de la paz”. Los fondos del Premio Nobel los destinó íntegramente para completar la aldea de leprosos y al hospital de Lambaréné. La aldea fue inaugurada en 1954 bajo el nombre de «Village de lumiere» (Pueblo de la Luz).

Se opuso a las pruebas nucleares junto con Albert Einstein, Otto Hahn y Bertrand Russell. En 1928 recibió en Frankfurt el Premio Goethe, en 1948 la Legión de Honor y en 1955 la Orden del Mérito de la Reina Isabel II, además de doctorados honorarios de muchas universidades. En 1940 se creó el Albert Schweitzer Fellowship (ASF) para canalizar el apoyo de los Estados Unidos durante la II Guerra Mundial. Actualmente, el ASF ayuda a jóvenes profesionales de la salud a crear sus propios centros de ayuda, en los Estados Unidos y el mundo.

Apoya a unos 250 graduados de Medicina y ciencias de la salud a desarrollar vidas de servicio. Esta red tiene más de 2000 miembros y cada año sirve a más de 150 por 3 meses en Lambaréné, como parte de su último año de estudios médicos.

“El ejemplo no es solo lo principal para influenciar a otros; es lo único”. Albert Schweitzer

Escribió muchas obras de valioso contenido filosófico y humanista. Por otra parte, se hicieron desde 1952 más de diez documentales y películas biográficas sobre él: Il est minuit, Docteur Schweitzer (1952), The Light in the Jungle, con Malcolm McDowell (1990) y Ein Leben für Afrika, con Jeroen Krabbé (2010), entre otras.

Su ética consistió en la obligación de demostrar la voluntad de vivir y en afirmar que en las circunstancias donde no se pudiera satisfacer esta obligación, no se debería caer en el derrotismo, puesto que la voluntad de vivir se renueva una y otra vez como resultado de una necesidad de evolucionar y de la espiritualidad.

Albert Schweitzer alimentó la esperanza en una humanidad consciente de su posición en el universo. También dedico hermosas páginas al lenguaje musical de Bach, a su sintaxis, su simbolismo, a Bach poeta y «pintor». La obra de Schweitzer sería aceptada por los estudiosos como una obra clásica, indispensable para la comprensión del músico de Eisenach.

Falleció el 4 de septiembre de 1965. Ese día en Lambarené, los tambores de la selva resonaron tristemente, “el doctor blanco ha muerto”. Tenía 90 años. Su cuerpo yace junto al de su esposa, que murió en Zurich en 1957, en Lambaréné. Actualmente su hospital sigue funcionando y se han creado otros con su nombre en distintos países, como Haití y Holanda.

Es de mencionar que Albert Schweitzer, fue tío carnal del filósofo y escritor Jean-Paul Sartre. En su trabajo de teólogo se reflejó en la obra «De Reimanus a Wrede» (1906), en la que interpretó la vida de Jesús a la luz del pensamiento escatológico de Cristo. Entre sus obras se incluye también: «El reino de Dios y los orígenes del cristianismo» (1967) y su autobiografía «Mi vida y mis pensamientos.»

Con información de Galenus Revista, Institución Educativa Dr. Alberto Schweitzer – Mar del Plata, Biografías e Historias y Personajes