Hay momentos en la vida en que nos sentimos atrapados por situaciones que aparentemente están fuera de nuestro control y que, seguramente en algunos casos así es; sin embargo, en muchos otros casos, las cosas solamente están fuera de nuestro control porque no hemos sido capaces hasta ese momento de ordenarlas de otro modo.
A veces queremos encontrar en la realidad un camino ya hecho que nos permitiera solucionar las situaciones que nos aquejan sin considerar por un segundo que los caminos los hacen los caminantes. Esto quiere decir que ningún camino ya hecho, -aunque existiera- te podría servir mejor que uno que construyas para ti mismo/a.
El camino más adecuado para ese momento, debe poder ser imaginado y construido en función de ti mismo/a y de tus circunstancias. Lo dicho hasta ahora se parece a lo que solemos leer en temas de autoayuda que son muy buenos para identificar lo que sucede pero no para resolverlo ya que el verdadero problema es cómo hacer ese camino.
En general, la filosofía de la vida nos proporciona una serie de principios generales que nos sirven para darle un sentido a nuestro ser en el mundo lo cuál siempre es de mucho valor; pero cuando estos principios no son suficientes para enfrentar eficientemente la cotidianidad, es la psicoterapia (con herramientas psicológicas precisas) la que nos ayuda a encontrar ese equilibrio emocional/cognitivo más fino dentro de nuestro estructura mental general.
No todo se puede resolver solamente con una buena disposición para hacerlo, no todo se trata de consejos y muletas; se requiere de buscar una intervención profesional sistemática para avanzar y lograr esos resultados anhelados en cada campo de la vida y temporalmente ser felices en nuestro espacio tiempo interior.
Sexólogo Alfonso Aguirre Sandoval













