lunes, julio 15, 2024
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Fiesta de San Pedro y San Pablo

Hablamos de la vida San Pedro y San Pablo y el ¿por qué su fiesta es el mismo día?

Esta es una de las fiestas más grandes de la iglesia católica mundial la celebración a San Pedro y San Pablo el 29 de junio, en la ciudad de Puebla por lo general se acostumbra en este día la ordenación de sacerdotes o diáconos, esta no es muy grande entre los poblanos, el templo de San Pedro se ubica en la 4 norte y 2 oriente, aquí se anexa el hospital y es una capilla de una sola nave en esquina, su fachada es sobria, de estilo clásico, casi herreriana y costa de dos pares de pilastras de orden toscano y arco de medio punto.

También el templo de San Pablo está en la avenida 18 poniente número 906, perteneció al antiguo hospital del mismo nombre, se fundó en 1563, bajo el cuidado de los dominicos; dejó de funcionar al convertirse en convento en el año de 1634.

Lo más interesante lo constituye su portada principal de cantera gris, que refleja los inicios del estilo barroco.

Pero ¿quienes son? Inciaremos hablando de Pedro o Simón es uno de los 12 apóstoles de Jesús y fue el primer jefe de su iglesia, nació en Betsaida, Galilea se desconoce la fecha y murió en Roma en el año 67 Después de Cristo.

Era un pescador del mar de Galilea, hasta que dejó su casa en Cafarnaum para unirse a los discípulos de Jesús en los primeros momentos de su predicación; junto con él se unieron otros pescadores de la localidad, como su propio hermano Andrés y los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan.

Simón carecía de estudios, pero pronto se distinguió entre los discípulos por su fuerte personalidad y su cercanía al maestro, erigiéndose frecuentemente en portavoz del grupo.

El sobrenombre de Pedro se lo puso Jesús al señalarle como la piedra Petra en latín sobre la que habría de edificar su iglesia.

Según el relato, San Pedro negó hasta tres veces conocer a Jesús la noche en la que éste fue arrestado, cumpliendo una profecía que le había hecho el maestro; pero arrepentido de aquella negación, su fe no volvió a flaquear y después de la crucifixión de Jesús, se dedicó a propagar sus enseñanzas.

Luego de la muerte de Jesús hacia el año 30 Después de Cristo, San Pedro se convirtió en el líder de la diminuta comunidad de los primeros creyentes cristianos de Palestina por espacio de quince años, dirigía las oraciones, respondía a las acusaciones de herejía lanzadas por los rabinos ortodoxos y admitía a los nuevos adeptos incluidos los primero judíos.

Hacia el año 44 fue encarcelado por orden del rey Herodes Agripa, pero consiguió escapar y abandonar Jerusalén, dedicándose a propagar la nueva religión por Siria, Asia Menor y Grecia.

En esa época, probablemente, su liderazgo fue menos evidente, disputándole la primacía entre los cristianos otros apóstoles, como Pablo o Santiago.

Asistió al llamado Concilio de Jerusalén en el año 48 o 49 en el cual apoyó la línea de Pablo de abrir el cristianismo a los gentiles, frente a quienes lo seguían ligando a la tradición judía.

Los últimos años de la vida de San Pedro están envueltos en la leyenda, pues sólo pueden reconstruirse a partir de relatos muy posteriores.

Posiblemente se trasladó a Roma, donde habría ejercido un largo apostolado, justificativo de la futura sede del Papado, pues la Iglesia romana considera a San Pedro el primero de sus papas.

Allí fue detenido durante las persecuciones de Nerón contra los cristianos y murió crucificado pero de cabeza.

Una tradición sitúa su tumba en la colina del Vaticano, lugar en donde el emperador Constantino hizo levantar en el siglo IV la basílica de San Pedro y San Pablo.

A San Pablo se le conoce como Saulo de Tarso, apóstol del cristianismo que él transformó en religión universal.

Nació en Tarso, Cilicia y murió en Roma. Era hijo de judíos fariseos de cultura helenística y con ciudadanía romana.

Fue contemporáneo de Jesús e incluso estuvo en Jerusalén en la misma época que él, probablemente no se conocieron.

Pablo tenía una sólida formación teológica, filosófica, jurídica, mercantil y lingüística debido a que hablaba griego, latín, hebreo y arameo.

Participó en las primeras persecuciones contra los cristianos, pero durante un viaje a Damasco, poco después de la crucifixión de Jesús, se convirtió a la nueva fe, que por ese entonces era considerada una secta herética del judaísmo según su propio relato, fue el mismo Jesús el que se le apareció.

Desde entonces San Pablo se convirtió en el más ardiente propagandista del cristianismo, que contribuyó a extender más allá del pueblo judío, entre los gentiles, viajó como misionero por Grecia, Asia Menor, Siria y Palestina y escribió las misivas a diversos pueblos del entorno mediterráneo.

Los escritos de San Pablo adaptaron el mensaje de Jesús a la cultura helenística imperante en el mundo mediterráneo, facilitando su extensión fuera del ámbito cultural hebreo en donde había nacido.

Al mismo tiempo, esos escritos constituyeron una de las primeras interpretaciones del mensaje de Jesús, razón por la que contribuyeron de manera decisiva al desarrollo teológico del cristianismo ya que se le atribuyen a San Pablo más de la mitad de los libros del Nuevo Testamento.

Proceden de la interpretación de San Pablo ideas tan relevantes para la posteridad como la del pecado original; la de que Cristo murió en la cruz por los pecados de los hombres y que su sufrimiento puede redimir a la humanidad; o la de que Jesús era el mismo Dios y no solamente un profeta.

También introdujo en la doctrina cristiana el rechazo de la sexualidad y la subordinación de la mujer, ideas que no habrían aparecido en las predicaciones de Jesús.

En su esfuerzo por hacer universal el mensaje de Jesús, San Pablo lo desligó de la tradición judía, insistiendo en que el cumplimiento de la ley los mandamientos bíblicos no es lo que salva al hombre de sus pecados, sino la fe en Cristo; en consecuencia, polemizó con otros apóstoles hasta liberar a los gentiles de las obligaciones rituales y alimenticias del judaísmo incluida la circuncisión.

En el país de los judíos fue mal acogido; estando en Jerusalén fue detenido, juzgado y enviado a Roma. Probablemente allí murió ejecutado.

Te decimos porque San Pedro y San Pablo se festejan el mismo día.

La fiesta de estos apóstoles es el 29 de junio, día en que se les reconocen sus virtudes cristianas a estas dos de los más grandes y reconocidos apóstoles que defendieron con su vida el Evangelio.

Son fundadores de la Iglesia de Roma. Jesús dijo: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Con estas palabras, Simón Pedro pasó a ser “la roca” de la Iglesia y se comprometió a apacentar el rebaño de Dios a pesar de sus debilidades humanas.

Posterior a la Resurrección y Ascensión de Cristo, Pedro asumió con humildad ser cabeza de la Iglesia, dirigió a los Apóstoles y se encargó de que los discípulos mantuvieran viva la verdadera fe.

Pablo era conocido como Saulo de Tarso antes de su conversión. Luego del encuentro con Cristo continuó hacia Damasco donde fue bautizado y recobró la vista. Es reconocido como el apóstol de los gentiles y pasó el resto de su vida predicando el Evangelio sin descanso a las naciones del mundo mediterráneo.

“Sintiendo cercana la muerte, escribe a Timoteo: ‘He luchado el noble combate’. No es ciertamente la batalla de un caudillo, sino la de quien anuncia la Palabra de Dios, fiel a Cristo y a su Iglesia, por quien se ha entregado totalmente. Y por eso el Señor le ha dado la corona de la gloria y lo ha puesto, al igual que a Pedro, como columna del edificio espiritual de la Iglesia”, expresó el Papa Emérito Benedicto XVI en 2012.

Son columna espiritual de la Iglesia. En 2015, el Papa Francisco manifestó que San Pedro, San Pablo y la Virgen María “son nuestros compañeros de viaje en la búsqueda de Dios; son nuestra guía en el camino de la fe y de la santidad; ellos nos empujan hacia Jesús, para hacer todo aquello que Él nos pide”.

El Santo Padre explicó entonces que “la gloriosa herencia de estos dos Apóstoles es motivo de espiritual orgullo para Roma y, al mismo tiempo, es un reclamo a vivir las virtudes cristianas, en modo particular la fe y la caridad: la fe en Jesús como Mesías e Hijo de Dios, que Pedro profesó primero y Pablo anunció a la gente; y en la caridad, que esta Iglesia está llamada a servir con un horizonte universal”.

Ambos padecieron en Roma. San Pedro y San Pablo fueron detenidos y martirizados en la prisión Mamertina, también llamada el Tullianum, ubicada en el foro romano en la Antigua Roma.

San Pedro pasó sus últimos años en Roma liderando a la Iglesia durante la persecución, hasta su martirio en el año 64.

Fue crucificado con la cabeza abajo a petición propia, por no considerarse digno de morir como su Señor.

Fue enterrado en la colina del Vaticano y la Basílica de San Pedro está construida sobre su tumba.

San Pablo fue decapitado en el año 67. Está enterrado en Roma, en la Basílica de San Pablo de Extramuros.

Son patronos de Roma y representantes del Evangelio. En la homilía del 2012 por la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, Benedicto XVI llamó a estos dos apóstoles “patronos principales de la Iglesia de Roma”.

“La tradición cristiana siempre ha considerado inseparables a San Pedro y a San Pablo: juntos, en efecto, representan todo el Evangelio de Cristo”, precisó.

Son la versión contraria de Caín y Abel. Benedicto XVI también presentó un paralelismo opuesto con la hermandad presentada en el Antiguo Testamento entre Caín y Abel.

“Mientras que la primera pareja bíblica de hermanos nos muestra el efecto del pecado, por el cual Caín mata a Abel, Pedro y Pablo, aunque humanamente muy diferentes el uno del otro, y a pesar de que no faltaron conflictos en su relación, han constituido un modo nuevo de ser hermanos, vivido según el Evangelio, un modo auténtico hecho posible por la gracia del Evangelio de Cristo que actuaba en ellos”, dijo Benedicto XVI.

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