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Entre memoria y juego: monumentos y sitios dedicados a la infancia en Puebla

A unos días de celebrarse el Día del Niño, nos dimos a la tarea de investigar si existen monumentos en nuestra hermosa Puebla que evocan una etapa universal: la infancia. Algunos son homenaje y/o memoria histórica y algunos más están envueltos en leyendas. Estos espacios no solo decoran la ciudad, sino que también revelan cómo la sociedad ha visto, protegido y recordado a los niños a lo largo del tiempo.

La infancia convertida en piedra: símbolos y significados

Uno de los ejemplos más representativos es el Monumento al Niño, ubicado actualmente en el Jardín de Santiago, en la calle 17 Poniente entre 13 y 15 Sur. Esta obra fue inaugurada en 1979, declarado Año Internacional del Niño, como una forma de reconocer la importancia de la niñez en la sociedad.

Su creador fue el arquitecto Jesús Corro Ferrer y, más que una escultura, este monumento simboliza la protección, la inocencia y la esperanza. Su traslado al jardín lo ha convertido en un punto cotidiano donde familias, estudiantes y visitantes conviven con esta representación silenciosa de la infancia.

Niños en la historia: héroes que trascienden generaciones

La figura infantil también aparece en el ámbito histórico. En Puebla, el Monumento a los Niños Héroes, ubicado sobre el Bulevar Héroes del 5 de Mayo, rinde homenaje a los cadetes que murieron en la Batalla de Chapultepec.

Este tipo de monumentos transforma la idea de la niñez: ya no solo como inocencia, sino también como símbolo de valentía y sacrificio. En este caso, la infancia se asocia con la construcción de identidad nacional y la memoria patriótica. Además, se encuentra cerca de uno de los centros escolares más emblemáticos de Puebla, que lleva el mismo nombre.

Entre mito y realidad: la infancia en las leyendas urbanas

No todos los monumentos infantiles en Puebla tienen un origen oficial. Algunos están rodeados de misterio, como la famosa Fuente de los Muñecos, en el barrio de Xonaca.

Esta fuente presenta las figuras de un niño y una niña, inspiradas —según la tradición— en la desaparición de dos pequeños en la década de 1930.

La leyenda cuenta que, por las noches, las figuras cobran vida: se escuchan risas o pasos y, al amanecer, regresan a su lugar. Más allá de lo sobrenatural, esta historia refleja cómo la comunidad transforma el dolor y la memoria en relatos que perduran con el tiempo.

Espacios donde la infancia se vive: el Parque de la Niñez

Los monumentos relacionados con niños no solo cumplen una función estética o simbólica; también tienen un papel educativo. En Puebla, diversas iniciativas han buscado acercar a niñas y niños al significado de estos espacios, fomentando el respeto por el patrimonio y la identidad local.

Un ejemplo es el Parque de la Niñez, ubicado en el bulevar del Niño Poblano. Se trata de un espacio orientado al esparcimiento y la diversión de los más pequeños. Aquí pueden encontrarse juegos y esculturas lúdicas como el naufragio, el barco vikingo, la ballena o el arrecife, donde los niños pasan incontables horas de juego en compañía de sus familiares y amigos.

Para los jóvenes, el parque cuenta con dos canchas deportivas —una de fútbol y otra de usos múltiples—, así como un pequeño circuito para andar en bicicleta. También dispone de módulos de asadores y un área techada para fiestas y eventos, donde las familias pueden reunirse y celebrar fechas especiales.

Una infancia que se recuerda… y se vive

En el estado de Puebla, la infancia no solo se representa en monumentos, sino que se vive en espacios interactivos, parques y museos distribuidos en distintas regiones. Desde Tehuacán hasta la capital, estos lugares reflejan una visión contemporánea: los niños no solo deben ser recordados, sino también escuchados, educados y acompañados en su desarrollo.

Recorrer estos sitios es entender que la infancia no solo se vive; también se recuerda, se honra y se convierte en parte del paisaje urbano. En cada figura infantil hay una historia que invita a mirar al pasado… y reflexionar sobre el presente.

Cecilia Martínez
Con 28 años de experiencia desde la conclusión de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la UPAEP. Maestría en Comunicación Estratégica en la BUAP. En 1997 ingreso como reportera en Tribuna Radiofónica, con Don Enrique Montero Ponce. Colaboró en el Heraldo de Puebla y Periódico Digital. Desde 2010, forma parte de Cinco Mujeres Radio y Revista ÚNICA. Titular del programa “Radioteca” que se transmite, los miércoles, por Única Canal Digital en Facebook y YouTube. Junto a su hermana, Pily Martínez, entrevistan a personas que son ejemplos de vida.

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