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La Comunidad Libanesa: El Comercio del Centro y San Charbel

La comunidad libanesa es una de las más importantes e influyentes en la historia de Puebla. Su presencia no solo transformó la economía del estado, sino que también dejó una profunda huella en la gastronomía, la cultura, el comercio y la vida social poblana.

Su llegada a Puebla

Los primeros libaneses llegaron a Puebla alrededor de 1890, aunque la migración comenzó desde las últimas décadas del siglo XIX. La mayoría provenía del entonces territorio del Imperio Otomano (actual Líbano) y emigró debido a conflictos políticos, religiosos y a la difícil situación económica que vivía la región.

Muchos arribaron a México por los puertos de Veracruz, Tampico y Progreso. Gracias a la cercanía de Puebla con Veracruz y a su importancia comercial e industrial, numerosas familias decidieron establecerse definitivamente en esta ciudad.

Del comercio ambulante a la industria

Los primeros inmigrantes comenzaron como vendedores ambulantes, conocidos entonces como buhoneros. Recorrieron pueblos y ciudades ofreciendo telas, ropa, mercería y otros artículos.

Con el paso de los años establecieron negocios propios y posteriormente invirtieron en la industria textil, que era una de las principales actividades económicas de Puebla.

En 1907 quedó registrada la sociedad «Jacobo Cassab y Hno.», integrada por Antonio Jacobo Abdo y Antonio Cassab para explotar una fábrica de medias. Diversos historiadores consideran este hecho como el nacimiento de la primera empresa formal de origen libanés en México. Décadas después, hacia 1960, empresarios de origen libanés ya figuraban entre los principales impulsores de la industria textil poblana, generando miles de empleos.

Una comunidad plenamente integrada

A diferencia de otros procesos migratorios, los libaneses se integraron rápidamente a la sociedad poblana. Aprendieron el idioma, participaron en la economía local y conservaron muchas de sus tradiciones familiares, religiosas y gastronómicas.

Hoy numerosos apellidos de origen libanés forman parte de la historia de Puebla y es común encontrarlos en sectores empresariales, académicos, culturales y profesionales.

Fe y Tradición

Son mayoritariamente cristianos maronitas (católicos orientales). Su gran referente espiritual en Puebla es San Charbel. La Parroquia de Nuestra Señora del Líbano, es el epicentro de su fe.

El Centro Mexicano Libanés de Puebla

Como muestra del arraigo de esta comunidad, el Centro Mexicano Libanés de Puebla abrió sus puertas el 31 de diciembre de 1972. Desde entonces ha promovido la preservación de las tradiciones, la cultura y la convivencia entre sus descendientes.

El nacimiento del taco árabe

Quizá el legado más conocido de la comunidad libanesa en Puebla es el taco árabe. Que está inspirado en el shawarma del Medio Oriente, los inmigrantes adaptaron la receta utilizando carne de cerdo en lugar de cordero y pan árabe elaborado localmente. Con el tiempo esta preparación evolucionó y dio origen al famoso taco al pastor, hoy uno de los platillos más representativos de la gastronomía mexicana. También introdujeron postres tradicionales como la baklava y diversos platillos condimentados con especias características de la cocina libanesa.

Un legado que sigue vivo

La historia de la comunidad libanesa en Puebla es un ejemplo de cómo la migración puede enriquecer la identidad de una región. Su aportación al comercio, la industria, la gastronomía y la cultura ha sido fundamental para el desarrollo del estado.

Más de un siglo después de la llegada de los primeros inmigrantes, el legado libanés continúa presente en las empresas familiares, en la arquitectura comercial, en las tradiciones culinarias y en la vida cotidiana de Puebla, convirtiéndose en una parte inseparable de la identidad poblana.

Cecilia Martínez
Con 28 años de experiencia desde la conclusión de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la UPAEP. Maestría en Comunicación Estratégica en la BUAP. En 1997 ingreso como reportera en Tribuna Radiofónica, con Don Enrique Montero Ponce. Colaboró en el Heraldo de Puebla y Periódico Digital. Desde 2010, forma parte de Cinco Mujeres Radio y Revista ÚNICA. Titular del programa “Radioteca” que se transmite, los miércoles, por Única Canal Digital en Facebook y YouTube. Junto a su hermana, Pily Martínez, entrevistan a personas que son ejemplos de vida.

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