sábado, junio 15, 2024
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

El activismo como opción para mejorar nuestro entorno inmediato

Ahora más que nunca debemos estar preocupados y ocupados por los desequilibrios ambientales causados por los severos cambios climáticos que está teniendo la tierra.

Y es que, aunque se diga que los mayores contaminantes son las grandes empresas, no debemos -los simples mortales- quedarnos sin actuar, observando el deterioro a pasos acelerados de bastas áreas de la tierra. Justamente hoy leí que hace un par de días se desprendió en la Antártida un iceberg de 380 kilómetros cuadrados.
La Organización líder en investigación polar y exploración British Antarctic Survey dice que el desprendimiento del hielo no se debe al cambio climático. Pero lo cierto es que este sería el tercero que se desprende en la zona en un lapso de cuatro años. Y por más que se diga que no lo causó el cambio climático, me parece que debemos ser escépticos al respecto y cuestionarnos por qué en un periodo tan corto de tiempo se están dando este tipo de acontecimientos naturales. Aunado a esto, existen otros fenómenos como las inundaciones o los climas extremosos que afectan la productividad, economía y la seguridad de la población de las áreas devastadas.
Ahora mismo, en México se vive la ola de calor más intensa en las últimas décadas, razón suficiente para actuar desde casa con acciones en favor de la naturaleza y poner de moda, si ustedes quieren llamarlo de esta manera, la siembra de árboles y evitar construcciones innecesarias, es decir, impedir el cambio de uso de suelo y promover la colocación de plantas en todos los espacios. Por ejemplo, en el Centro de la Ciudad de Puebla, si uno camina toda la Avenida Reforma o Juan de Palafox y Mendoza, se siente que del piso sube un calor que invade todo el cuerpo, no corre nada de viento y mucho menos ve uno plantas o por lo menos macetas que hagan la vista menos gris.
Podemos seguir hablando y quejarnos por el calor todo el tiempo, pero esto no va a cambiar absolutamente nada la situación que estamos viviendo, por lo que estoy convencida que en este momento lo que podemos hacer es volvernos activistas para contribuir a una mejora -aunque sea parcial- del ambiente. Lo digo con la esperanza de generar conciencia. La indiferencia es un acto que tiene un costo muy alto.
Por eso existe un día Internacional de la Diversidad Biológica y que fue establecido por la Organización de las Naciones Unidas para destacar nuestro papel y proteger la biodiversidad pensando en las actuales y futuras generaciones, quiero visibilizar algunas acciones que ya están tomando organizaciones para reforestar, por lo pronto, una de ellas está convocando aquí en Puebla a sembrar árboles en la Malinche, el Izta-popo y el Parque Bicentenario de Puebla los días 5,7, 15 y 29 de junio, en mi perfil de Facebook aparecen los horarios (Maru Mora) lo cual me parece muy bien. También nosotros podríamos desde nuestro entorno hacer esa misma labor, cultivando plantas en azoteas o si se tiene más espacio sembrando árboles.
Otro punto que deseo abordar desde este espacio es la obligación que tienen los gobiernos para realizar acciones en pro de la ecología. Ahora que está por finalizar un proceso de elección y se iniciará otro periodo, bien podríamos dar seguimiento a aquellas autoridades a las que realmente les interese mejorar nuestro medio ambiente, porque la verdad de las cosas es que actúan como si no tuvieran familia a la cual dejar un legado, están enfrascados en enconos políticos e intereses económicos. Pregunto amable auditorio: ¿Usted conocen el plan acción de los candidatos -de cualquier instituto político- en materia de ecología y medio ambiente? Yo tampoco.
Comentarios: marumora222@gmail.com

ÚLTIMOS ARTÍCULOS