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El pensador mexicano, José Joaquín Fernández de Lizardi

Escritor mexicano y defensor de la libertad de expresión.

Hoy recordaremos en su aniversario luctuoso al «Pensador Mexicano» José Joaquín Fernandéz de Lizardi, uno de los defensores de la libertad de expresión en México. Nació el 15 de noviembre de 1776 en la Ciudad de México; fue bautizado el mismo día en la parroquia de la Santa Cruz. Fue hijo de Bárbara Gutiérrez y Manuel Fernández Lizardi. Su padre se casó en segundas nupcias con María Josefa Torres. Pasó su infancia en Tepotzotlán, donde su padre ejercía la medicina. Se graduó de bachiller en letras en la Universidad de México, en la que también estudió teología. Cursó estudios de Filosofía. La muerte de su progenitor en 1798 le obligó a salir del Colegio de San Ildefonso para ingresar como magistrado menor en la región de Taxco-Acapulco. En 1805 empezó a escribir en el Diario de México, con lo que inició así una carrera periodística comprometida con la realidad social de su época y con la que a partir de 1808 se identificó con las posiciones independentistas de los primeros insurgentes.

A inicios de la Guerra de Independencia de México en noviembre de 1810, las fuerzas insurgentes de José María Morelos llegaron a Taxco, donde Lizardi por entonces era Teniente de Justica, encabezando el gobierno local como Subdelegado en funciones. En 1811, el «Diario de México», publicó sus «letrillas satíricas», por uno de estos artículos fue encarcelado, por orden del virrey Venegas. En 1811, Fernández de Lizardi fue un asiduo visitante de doña Josefa Ortiz de Domínguez, recluida en Ciudad de México por su activa participación en la preparación del movimiento independentista de Nueva España, encabezado por Miguel Hidalgo. En 1812 colaboró con el generalísimo Morelos en la toma de Taxco y, según algunas fuentes, encabezó una pequeña partida de insurgentes. Fue hecho prisionero por los realistas y liberado poco después. Tras su salida de la cárcel ese mismo año, Fernández de Lizardi se acogió a la nueva legislación española emanada de la Constitución de Cádiz, que permitía la libertad de imprenta, y fundó El Pensador Mexicano, un periódico que censuraba abiertamente al gobierno colonial, criticaba a la Iglesia católica y defendía a los indios y negros del virreinato. En 1812, comenzó a publicar «El Pensador Mexicano», título que usara también como seudónimo. En 1814, debido a una sátira escrita sobre el virrey Francisco Xavier Venegas, Fernández de Lizardi visitó por segunda vez la cárcel y su publicación fue clausurada. En 1816, comenzó a escribir novelas y algunas obras de teatro. En 1821 le vuelven a encarcelar a causa del diálogo «Chamorro y Domínguez», y en 1823, sus ataques a la iglesia le llevan a la excomunión.

Entre 1814 y 1816, después de dejar la prisión y en plena guerra de independencia, publicó los periódicos Alacenas de FriolerasLa Sombra de Heráclito y Demócrito. Este último año comenzó a publicaEl Periquillo Sarniento, libro moralizante con el que se inicia la novela hispanoamericana y que a lo largo de dos siglos ha sido popular y apreciada. La primera edición de El Periquillo salió a la luz por entregas, en tres volúmenes y un cuarto suspendido por la censura –fue publicado completo y de manera póstuma hasta 1830–. Entre 1817 y 1819 escribió tres novelas más: La Quijotita y su primaNoches tristes y día alegre y Don Catrín de la Fachenda, publicada después de su muerte. Se casó con María Dolores Orendain en 1805 en Taxco y tuvo una hija Dolores Fernández de Lizardi.

En 1821 vuelve a la cárcel y un año después es excomulgado por la Iglesia debido a la defensa que hace de la masonería. Ya en la primera etapa del México independiente, dio vida a los periódicos El amigo de la Paz y de la Patria (1822), El amigo de Perico (1823), Conversaciones del Payo y el Sacristán (1824) y El Correo Semanario (1826 y 1827).

Antes de que en 1827 lo alcanzara la muerte, redactó un testamento en el que escribió unas célebres “mandas forzadas” de tono satírico, la última de las cuales dice: “Encargo a mis amigos que sobre la blanda tierra de mi sepulcro, o más bien en sus corazones graben el siguiente sencillo epitafio: ‘Aquí yacen las cenizas del Pensador Mexicano, quien hizo lo que pudo por su patria’”.

José Joaquín Fernández de Lizardi falleció de tuberculosis en Ciudad de México el 21 de junio de 1827. El epitafio que él mismo compuso y que debía ser escrito en su lápida dice: «Aquí yace El Pensador Mexicano quien hizo lo que pudo por su patria». Se le enterró en una tumba anónima sin el epitafio que deseaba grabar en su lápida.

Sabías que… El Periquillo Sarniento. Considerada su obra cumbre, es una novela satírica sobre las venturas y desventuras de Pedro Sarmiento, alias «el Periquillo Sarniento», que transcurre a finales de la dominación española en México.

Con información de Busca Biografías y Relatos o Historias en México

Alejandra Delgadillo
Egresada de la licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UPAEP. Colaboradora en El Sol de Tlaxcala. Reportera de Noticias en Grupo Acir Puebla, donde tenía a mi cargo las fuentes de Salud, Instituciones Asistenciales, Iglesias, Agrarias, Ecología y Empresariales. Participé en el área de prensa de la Delegación del ISSSTE Puebla. Las secciones que escribo son: Vida Sana, Cábalas y Tradiciones, Mamás y Algo Más, Feminismo Hoy, Salud, Economía, Ciudad y Seguridad, en Revista Única. Además, soy colaboradora del programa de radio Cinco Mujeres en Cinco Radio. Coautora del libro “Crónicas de Puebla, 50 años”.

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