Hay frases políticas que suenan preciosas en campaña.“Es tiempo de las mujeres.”
En Puebla ya son ocho los municipios que funcionan bajo la figura de Concejos Municipales y, hasta ahora, hay un dato que resulta imposible ignorar: los ocho están encabezados por HOMBRES.
Se pronuncian con solemnidad, se imprimen en espectaculares, se repiten en discursos y hasta parecen tener vocación de hashtag.
Pero luego llega la hora de repartir el poder de verdad. Y ahí, queridas lectoras y lectores, aparece el viejo conocido: el techo de cristal.
¿Coincidencia? Puede ser.
¿Falta de perfiles femeninos en Puebla? Difícil de creer.
¿Una decisión política que merece explicación? Sin duda.
Ocho hombres para administrar la crisis en Puebla
Este sábado, el Congreso de Puebla aprobó la integración de los concejos municipales de Acatlán de Osorio, Esperanza y Tepeyahualco, luego de la desaparición de sus respectivos ayuntamientos.
Los nuevos presidentes son Ciro Gavilán Domínguez, Raúl Pineda Raygoza y Eduardo Vázquez Márquez. Con ellos se completan ocho presidencias de concejos municipales… y ninguna está encabezada por una mujer.
Y aquí empieza la pregunta incómoda: ¿Dónde quedó el “tiempo de mujeres”?
Porque resulta curioso que una fuerza política (MORENA) que ha convertido la participación femenina en una de sus principales banderas no encuentre —o no elija— una sola mujer para encabezar estos ocho órganos de gobierno.
Ocho de ocho. Eso ya no parece una anécdota. Parece un patrón.
México cuenta con 605 presidencias municipales y alcaldías encabezadas por mujeres, de acuerdo con los datos del Censo Nacional de Gobiernos Municipales del INEGI. [1]
De los 217 municipios del estado de Puebla, 44 son gobernados por mujeres, lo que equivale sólo a 20.74 por ciento del total.
Los municipios de Puebla que cuentan (o contaban) con una presidenta municipal
- Acatlán – Guadalupe Lucero Bárcenas
- Ahuehuetitla – Marbella Pilar Tlatelpa Bravo
- Albino Zertuche – Rosa Isabel Cardoso Ortiz
- Amixtlán – Blanca Estela Juárez Becerra
- Atlequizayan – Bertha Rodríguez Rodríguez
- Atlixco – Ariadna Ayala Camarilla
- Atzala – Verónica Nolasco Tufiño
- Ayotoxco de Guerrero – Alicia Guerrero Hernández
- Camocuautla – Marisela Vázquez García
- Cañada Morelos – Ana Laura Sánchez Benítez
- Chiautzingo – María del Carmen Palestino Cordero
- Chigmecatitlán – María Cleofas Flores Acevedo
- Chila – María Teresa Rosas Andrade
- Chinantla – María del Carmen Domínguez Forzoso
- Coatepec – Norma Angélica Márquez Jiménez
- Cuapiaxtla de Madero – Sandra Sánchez Ramos
- Cuayuca de Andrade – Lorena Castillo López
- Guadalupe – Anai Yosenia Herrera Martínez
- Guadalupe Victoria – María Fernanda Romero Solís
- Huehuetla – Georgina del Carmen Paulino Díaz
- Huehuetlán el Chico – María Guadalupe Espinoza Sánchez
- Ixcamilpa de Guerrero – Delia García
- La Magdalena Tlatlauquitepec – Ernestina Jiménez Torres
- Nauzontla – Maricela Ramiro Juárez
- Nealtican – Imelda Gil Osorio
- Pantepec – Araceli Gasear Cruz
- Petlalcingo – Isabel Vergara Tapia
- Quecholac – María Guadalupe Martínez Gerardo
- San Andrés Cholula – Guadalupe Cuautle Torres
- San Antonio Cañada – Areli González Hernández
- San Juan Atzompa – Victoria Guadalupe Tobanche Macías
- San Martín Totoltepec – Gloria Bravo García
- San Miguel Ixitlán – Lilimar Meza Reyes
- San Miguel Xoxtla – Guadalupe Ortiz Pérez
- San Salvador El Seco – Yareli Orato Vélez
- Santa Inés Ahuatempan – Edith Villa Trujillo
- Santo Tomás Hueyotlipan – María Guadalupe López Zavaleta
- Tepeyahualco de Cuauhtémoc – Abigail Hernández Huerta
- Teziutlán – Karla Victoria Martínez Gallegos
- Tlahuapan – Rosiceli Díaz Hernández
- Tochtepec – Dinorah Carolina Aguilar Flores
- Tulcingo – Marubet Meza Rodríguez
- Zacatlán – Beatriz Sánchez Galindo
- Zihuateutla – Petra Morales Morales

El poder provisional también es poder
Y antes de que alguien salga corriendo a decir que “son cargos temporales”, conviene recordar algo bastante básico: el poder provisional también es poder.
Quien encabeza un Concejo Municipal toma decisiones, administra recursos, representa al municipio, enfrenta problemas de gobernabilidad y ocupa una posición institucional.
No es un florero.
No es una suplencia decorativa.
No es “mientras llega alguien”.
Es poder público.
Por eso la discusión no debería ser solamente quién tiene la capacidad jurídica para ocupar el cargo. La pregunta feminista es otra:
¿Por qué, cuando existe la posibilidad de construir nuevas estructuras de gobierno, seguimos reproduciendo la vieja fotografía del poder masculino?
Mujeres sí… pero ¿hasta dónde?
Aquí está la contradicción que incomoda.
En la integración de los concejos sí aparecen mujeres.
En Acatlán, por ejemplo, hay mujeres entre las integrantes del órgano y una síndica propietaria. En Esperanza también hay mujeres como integrantes y una síndica. En Tepeyahualco ocurre algo similar.
Entonces sí hay mujeres. Sí existen perfiles. Sí participan.
Pero cuando llega la silla principal…otra vez un hombre.
Y ahí es donde el famoso techo de cristal se vuelve visible. Porque permitir que las mujeres estén en la mesa no necesariamente significa permitirles presidir la mesa.
¿El poder sigue teniendo género en Puebla?
Tal vez ésta sea la pregunta que realmente incomoda.
Porque durante décadas se nos dijo que las mujeres necesitaban prepararse.
Después nos dijeron que necesitaban experiencia.
Luego que tenían que demostrar capacidad.
Después que había que esperar su momento.
Y ahora que muchas mujeres tienen preparación, experiencia, trayectoria y resultados, aparece otro argumento:
“Es que no había perfiles.”
¿De verdad?
¿En todo Puebla?
¿En ocho concejos municipales?
¿Ni una sola mujer con capacidad para encabezar alguno?
Permítanme poner cara de “¿en serio?” y servirme un café.
Porque mujeres capaces hay.
Lo que muchas veces falta no es talento.
Falta voluntad para abrir la puerta completa.
El caso Puebla: la contradicción que merece debate
El propio Congreso enfrenta ahora una circunstancia política extraordinaria.
Los Concejos Municipales surgieron después de crisis de gobernabilidad que llevaron a la desaparición de ayuntamientos. En algunos casos, por detenciones de alcaldes; en Acatlán, tras la salida de Guadalupe Lucero Bárcenas y la desintegración del Ayuntamiento.
Precisamente por tratarse de circunstancias extraordinarias, también existía una oportunidad extraordinaria: construir liderazgos distintos.
Abrir espacios. Buscar perfiles ciudadanos. Incorporar experiencia técnica.
Y, por supuesto, mirar hacia las mujeres.
No como cuota. No como favor. No como gesto políticamente correcto. Como una posibilidad real de ejercer el poder.
El “tiempo de mujeres” no puede ser solamente un eslogan
Hay algo que las mujeres aprendimos hace mucho: No basta con estar presentes en la fotografía.
Queremos estar donde se toman las decisiones.
Queremos presidir.
Queremos dirigir.
Queremos gobernar.
Queremos equivocarnos y acertar con la misma libertad con la que durante siglos lo han hecho los hombres.
Porque la verdadera igualdad no consiste en que haya mujeres sentadas junto a los hombres.
Consiste en que una mujer pueda ocupar también la cabecera de la mesa sin que su género sea visto como una excepción.
Y sí: esto aplica también a los concejos municipales.
Y hoy tenemos ocho concejos municipales.
Ocho presidencias.
Ocho hombres.
Cero mujeres.
Que cada quien saque sus conclusiones.
Pero si de verdad estamos viviendo el “tiempo de mujeres”, quizá ya sea momento de dejar de preguntarnos si las mujeres están preparadas para el poder.
La pregunta debería ser:
¿Está preparada la política poblana para compartirlo de verdad? Y si lo está ¿la mujer que lo pueda ejercer tendrá la total autonomía para usarlo?
Porque el tiempo de mujeres no puede ser una frase bonita para los discursos mientras los espacios importantes siguen hablando en masculino.
El feminismo no pide que nombren mujeres por ser mujeres.
Exige que las mujeres no sean descartadas por ser mujeres.
Y entre esas dos cosas hay una diferencia enorme.
La próxima vez que alguien diga “es tiempo de mujeres”, habrá que preguntarle algo muy sencillo:
¿En qué espacios de poder?
¡Ya hasta se me enfrío mi taza de café! Nos leemos pronto. Con cariño @lachicaunica_
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