Cliff Bradshaw se despide del cabaret, pero deja huella en la historia del musical en México
En Vivid Stage tuvimos la oportunidad de conversar en exclusiva con el actor argentino Nacho Tahhan, quien regresa a los escenarios del Teatro de los Insurgentes para despedirse de Cabaret en el papel de Cliff Bradshaw.
A lo largo de la charla, lo escuchamos profundo, honesto y —en más de una respuesta— poético, con una mirada clara sobre el oficio actoral, la actualidad que atraviesa la obra y la sensibilidad que habita su personaje.
En esta columna siempre celebramos el talento nacional, pero también nos sentimos orgullosos del talento extranjero que viene a este país a entregar lo mejor de sí, con tanta entrega y conexión, que nos hacen sentir que tenemos un compatriota más sobre el escenario.

1. Nacho, regresaste a Cabaret para cerrar el ciclo con el personaje de Cliff Bradshaw, el mismo con el que abriste temporada en 2024. ¿Qué significa para ti volver al escenario justo en el cierre?
“Es un honor enorme volver a interpretar a Cliff. Este regreso representa mucho más que un papel: es cerrar un ciclo personal y artístico. Empecé con este proyecto desde el arranque, y ahora poder despedirme junto a grandes compañeres y con una figura como Mon Laferte en escena, me hace sentir que la historia se cierra de forma poética, redonda. Hay algo muy simbólico en volver justo al final, como si el personaje también regresara a decir adiós.”
2. ¿Cómo evolucionó tu interpretación de Cliff en este regreso? ¿Te enfrentaste a nuevas emociones o retos distintos a los de hace un año?
“Definitivamente. Cada actriz que interpreta a Sally Bowles propone un viaje diferente, y eso transforma también el de Cliff. El reto siempre es el mismo: volver a habitar el texto como si fuera la primera vez, encontrar verdad y frescura en lo que ya conoces. Regresar a esta obra me hizo notar cuánto he crecido como actor. Lo interesante del teatro es eso: jugar el mismo juego cada noche, pero encontrar siempre un matiz nuevo. Y ese juego, lejos de volverse monótono, se vuelve más rico, más complejo.”
3. Compartes escena con Mon Laferte, Bruno Bichir y Flavio Medina, entre otros talentos. ¿Qué has aprendido de esta compañía de actores en esta segunda etapa?
“He aprendido que una obra como Cabaret funciona como una maquinaria precisa, donde cada engrane es vital. A veces, desde fuera, se resaltan ciertas figuras individuales por su fama o presencia mediática, pero nada de eso brillaría sin la compañía detrás. Esa es una lección de humildad que agradezco: todos somos fundamentales para que esto funcione. Ningún personaje, por grande que sea, podría sostener el show sin el acompañamiento del resto. Me emociona ver cómo, incluso quienes tienen una enorme proyección, se entregan con humildad al trabajo colectivo. Eso es hermoso.”
4. El personaje de Cliff suele ser la “mirada extranjera” en medio del caos del cabaret. ¿Qué tanto sientes que sigue resonando con la realidad actual de nuestro país o de CDMX?
“Cliff representa la mirada crítica, la conciencia del espectador que llega desde fuera y observa, casi con desconcierto, lo que sucede en este microcosmos llamado cabaret. Y claro que sigue resonando. Hoy vivimos en un mundo donde estamos inmersos en una ‘infoesfera’, una sobrecarga constante de datos, estímulos y distracciones. Esa sensación de caos, de confusión, no es tan distinta a la del Berlín de 1929. Por eso la frase ‘la vida es un cabaret’ no es solo una canción icónica: es una metáfora vigente. Mientras el mundo se desmorona afuera, nos aferramos al espectáculo, a la evasión. Pero también es una advertencia. Esa dualidad es lo que hace que Cabaret siga siendo tan actual, tan necesario.”

5. Has tenido una trayectoria teatral muy rica, desde Siete Veces Adiós hasta Constelaciones, pero Cabaret ha sido uno de tus proyectos más visibles. ¿Qué te gustaría que el público se lleve de estas últimas funciones contigo en escena?
“Creo que todos los artistas queremos ser vistos, sentidos, tocados emocionalmente por quienes nos miran. Me gustaría que el público se lleve el trazo de un ser humano sensible en escena, presente, conectado. Que sientan que hubo honestidad en cada palabra, en cada gesto. También me gustaría que se lleven los matices de esta historia, que entiendan cómo a veces la vida nos va soltando pequeñas dosis de estrés, casi imperceptibles, hasta que nos cocina a fuego lento… como le pasa a Cliff. Y ojalá lo que vivan en estas funciones resuene en su vida personal. Que no me olviden, claro, pero más que eso: que algo de lo que sucedió en escena les acompañe después.”
Las últimas funciones de Nacho Tahhan en Cabaret serán de jueves a domingo, del 4 al 7 y del 11 al 14 de septiembre en el Teatro de los Insurgentes.
Los invitamos a vivir este cierre de ciclo en una de las producciones más potentes y conmovedoras del teatro musical actual. Vayan, rían, reflexionen y déjense llevar por la magia del escenario.
Porque, como bien lo dice la canción: “La vida es un cabaret.”
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Eres bueno, Charlie Brown: El teatro familiar que Puebla necesitaba este verano












