No pediré permiso al deseo
para robarle un silencio.
El oído ajeno reproduce
esa apetencia de escapar.
Una descarga del primigenio olvido
a la esfera de la biósfera sosegada.
La súbita descarga y el regenerar
con la vendimia a cuestas.
Por todo este balbuceo en el rescate con la violencia del ansia peregrina.
Fui tras de mis fuentes y sin tocarlas obtuve el toque inocente.
Voy en la soledad inexperta.
mientras reconstruyo rostros perdidos.
Por lo que iré por entre límites
y del vuelo sacaré viveza.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com














