En medio de la ajetreada vida moderna, encontrar momentos de paz y serenidad se ha vuelto más importante que nunca. Conoce los beneficios que trae a tu vida el iniciar con la jardinería.
Más allá de ser simplemente una actividad recreativa, la jardinería ofrece una amplia gama de beneficios terapéuticos que pueden mejorar significativamente tu bienestar físico y mental. Lo mejor es que es una actividad que no implica mucho riesgo o desgaste corporal, por lo que cualquier persona con el gusto por la naturaleza y la paciencia puede realizar no importa la edad.
Así que si aún no estas convencido de incursionar en la jardinería, aquí te traemos 5 buenas razones para considerarla una buena alternativa terapéutica, relajante, estimulante y que al final de todo el trabajo traerá un hermoso resultado vistoso e incluso comestible o aromático.

1. Reducción del Estrés y la Ansiedad
Sumergirse en la tierra y cuidar de las plantas puede tener un impacto sorprendente en la reducción del estrés y la ansiedad. La conexión con la naturaleza y la atención plena requerida en la jardinería pueden ayudar a calmar la mente y disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Además, el contacto con la tierra también puede aumentar los niveles de serotonina, conocida como la «hormona de la felicidad». Tener un jardín limpio, ordenado y bien cuidado también trae esa sensación de satisfacción, serenidad y paz.
2. Estímulo Sensorial y Conexión con la Naturaleza
La jardinería involucra todos los sentidos: tocar la tierra, oler las flores, escuchar el crujir de las hojas. Este estímulo sensorial proporciona una experiencia completa que conecta directamente con la naturaleza. La exposición a la luz solar durante la jardinería también promueve la síntesis de vitamina D, fundamental para la salud ósea y el equilibrio hormonal. Siempre y cuando sea el sol de las mañanas y con su debido protector solar.

3. Mejora de la Concentración y la Atención
La jardinería requiere atención y cuidado constantes. El acto de cuidar de las plantas, regarlas, fertilizarlas y podarlas fomenta la concentración y mejora la atención. Estudios han demostrado que las personas que participan regularmente en actividades de jardinería tienen una mayor capacidad para concentrarse en otras tareas y experimentan una mejora general en la función cognitiva, además de que su sentido de la responsabilidad aumenta porque es una disciplina que necesita dedicación.
4. Fomento de la Paciencia y la Resiliencia
El proceso de cultivar un jardín implica esperar pacientemente a que las semillas germinen y las plantas florezcan. Esta espera cultivada fomenta la paciencia y la resiliencia. Aprender a lidiar con los reveses, como las plagas o las condiciones climáticas desfavorables, puede traducirse en habilidades transferibles para enfrentar desafíos en otras áreas de la vida.

5. Ejercicio Físico Moderado y Mejora del Sueño
La jardinería, aunque no sea un ejercicio intenso, implica una variedad de movimientos que contribuyen al ejercicio físico moderado. Desde cavar hasta plantar y podar, estas actividades pueden mejorar la flexibilidad y fortaleza muscular. Al ser un ejercicio constante pero no tan agotador, activamos todo nuestro cuerpo y mente para cansarlo y así por las noches se tenga un sueño más profundo y reparador.
Ahora sabemos que la jardinería en casa no es solo una actividad para embellecer tu entorno, sino también una herramienta poderosa para mejorar tu salud mental y física. Así que, ¿por qué no tomar una paleta y unas semillas y comenzar a cultivar tu propio oasis terapéutico en casa? Tu mente y cuerpo te lo agradecerán, sin mencionar que le darás una nueva imagen y más vida a tu hogar.
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