¿Sabías que San Roque es el patrono de los contagiados de epidemias en especial de la peste y del cólera? Así es, este santo es patrono también de los peregrinos, de los enfermos, de los perros, contra problemas de rodilla, de los falsamente acusados, de los inválidos y de los cirujanos. Su fiesta es el 16 de agosto y se venera en la iglesia de este nombre que se encuentra en la avenida Juan de Palafox y Mendoza y 6 norte en el centro es una pequeña iglesia donde solo celebran misa por las mañanas y también encuentras su imagen en el templo de San Marcos en Avenida Reforma y 9 norte.

Para que lo identifiques siempre esta vestido de peregrino con bordón, sombrero y capa, herido en la pierna, normalmente la izquierda y acompañado de un perro llamado Melampo o un ángel en ocasiones están ambos. Pero ¿quién este este santo que en ocasiones no veneramos o desconocemos?

San Roque nació en Montpellier en Francia en el año de 1295 y fue un peregrino que se desplazó a Roma. Cuentan que recorrió Italia y se dedicó a curar a todos los infectados de la peste. Su vida se tiene que fechar con toda seguridad a partir de la mitad del siglo XIV y su muerte en 1327, lo más probable fue en Voghera a pesar de la hipótesis de Montpellier.

Se dice que quedó huérfano muy pronto y vendió toda la herencia familiar para entregar los beneficios a los pobres; esto con el deseo de seguir en la pobreza a Jesús y también de enseñar la fe cristiana, inició su peregrinación a Roma. En la zona Toscana, Roque se hospedó en la ciudad de Acquapendente y en el hospital, se puso a servir a todas aquellas personas que estaban infectadas de la peste, logrando curaciones admirables e inexplicables. Se piensa que Roque aprendió o tenía nociones de medicina en su ciudad natal, las cuales puso en práctica durante sus peregrinaciones.

La historia nos cuenta que en la ciudad de Cesarea en Italia, Roque curó a un cardenal y que este lo presentó posteriormente al Papa. Por el trabajo que realizó curando a enfermos y con el contacto que tenía con ellos en la ciudad de Piacenza se dio cuenta que estaba contagiado y por esto se vio obligado a retirarse en un bosque a las afueras de la ciudad. Se cuenta que cuando esto ocurrió el santo recibía la visita de un perro que le llevada un panecillo. El animal tomaba este a diario de la mesa de su amo, un hombre de buena posición llamado Gottardo Pallastrelli, quien después de ver esta escena decidió seguirlo por lo que al entrar en el bosque encontró a Roque ya moribundo.

Gottardo lo llevo a su casa para alimentarlos y hacerle curaciones pero se dice que la curación definitiva la realizó un ángel que se le apareció, pero las versiones populares cuentan que fue el perro quien curó a Roque después de lamerle la herida de su pierna varias veces cuando el santo estaba en el bosque. Una vez curado Roque decidió volver a Montpellier, pero en el norte de Italia, en el pueblo de Angera a las orillas del lago Maggiore, unos soldados lo acusaron de espía, lo arrestaron, fue encarcelado y murió en prisión entre los años de 1376 y 1379 se dice que tenía solo 32 años. Cabe mencionar que San Roque perteneció a la Tercera Orden de los franciscanos, una rama de la congregación reservada para los laicos que quieren vivir bajo la espiritualidad de San Francisco, esto lo reconoció el Papa Pio IV en 1547. Fue canonizado en 1584. Esta es la historia de este santo tan particular y que muy pocos conocen.