Los patrones de educación familiar han cambiado con el paso de los años en donde la modernidad y tecnologían han influido en cómo debe educarse a las nuevas generaciones.
Partamos del hecho de que las nuevas generaciones de mamás son muy diferentes; en donde las visiones de educación, valores, integración y maternidad han tenido cambios. Éstas transformación se han dado también en el marco de la globalización en donde las familias han cambiado en su función e integración.
Las mamás millennial decidieron dar un giro enorme a las estrategias que usan para formar a sus hijos. Los niños de hoy requieren cuidados diferentes y las madres deben responder a esas exigencias eficazmente.
Te compartimos algunas recomendaciones para que las consideres en la educación con tus hijos o hijas.

Dale valor a la dimensión afectiva.
Es muy importante establecer límites, reglas y que tus hijos tengan claro cómo esperas que se comporten. Pero también es de considerar que un niño no ve el mundo con tus ojos y no procesa todo de la forma que tú quieres.
Además de la disciplina y las reglas, dale espacio al afecto, a la comprensión y a la diversión.
Considera los cambios en el concepto tradicional de género.
Las mamás millennial se enfrentan a un cambio muy grande en lo que se concibe como rol de género. Son muchas las madres que optan por elegir juguetes neutrales que no hagan distinción entre lo femenino y lo masculino.
Puedes adaptarte a esta tendencia u optar por el modelo tradicional; lo importante es que decidas de una forma reflexiva en donde puedas dar libertad de elección.
Aprende a decir «no» sin sentirte culpable.
Consentir a tus hijos y darles todo lo que quieren te hará feliz, pero solo momentáneamente. Satisfacer todas las peticiones de tu hijo no es lo correcto para su crecimiento personal.
Un niño que obtiene todo lo que pide, se convierte en un adulto que no tolera las respuestas negativas. Decir “no” es a menudo muy difícil para las mamás millennial, pero también es una manera de ayudarles a fortalecer su carácter.

Aprende a distinguir entre los buenos y los malos consejos.
Las mamás millennial deben tener presente que muchos de los mitos de crianza en los que nuestras madres y abuelas creían, han sido científicamente analizados y desmentidos. Infórmate bien antes de poner en práctica estas recomendaciones.
Dedícales tiempo de calidad
Con todas las ocupaciones que tiene un padre o una madre en la actualidad, es difícil pensar en tiempo de calidad. Sin embargo, esa debe ser una de las prioridades en tu vida familiar.
La inversión de tiempo y atención que hagas en las primeras etapas de desarrollo permitirán que tu hijo/a valoren los esfuerzos que estás haciendo por ellos.
Si no eres una de las mamás millennial, también puedes poner en práctica todas estas recomendaciones. Sin duda serán útiles en tu proceso de crianza y mejorarán sustancialmente la convivencia y las dinámicas familiares.
Con información de Eres mamá










