La vida de Rosa Parks es inspiradora y es una muestra de la fortaleza y carácter que una mujer tiene cuando se trata de luchar y trabajar por sus sueños, lo que la llevo a convertirse en una defensora de los derechos civiles estadounidenses en la época de segregación racial.
Rosa Louise Parks; nació el 4 de febrero de 1913 en el condado de Tuskegee, Alabama fue hija de un carpintero y de una maestra, su nombre de soltera Rosa Louise McCauley cursó sus estudios en la escuela industrial Montgomery Industrial School for Girls y en el colegio para maestros Alabama State Teachers College. Finalizados sus estudios, Rosa se casó con Raymond Parks.

El matrimonio vivía en una época en que la segregación, o sea la separación de las personas por motivos raciales o religiosos, predominaba todavía en la mayor parte de los estados del sur de Estados Unidos. Decidida a combatir el segregacionismo, Rosa Parks se convirtió en 1949 en asesora de una asociación para promover el bienestar de los negros, la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP).
El 1 de diciembre de 1955 tuvo lugar el incidente que la haría mundialmente famosa; pocas veces un acto tan mínimo ha tenido tan importantes consecuencias, en este caso, en el terreno de la lucha por la igualdad de derechos en Norteamérica. Rosa Parks volvía de su trabajo como costurera en unos grandes almacenes. Al subir al autobús tomó asiento en la parte de atrás, en los lugares permitidos para ciudadanos considerados de color y a medida que el autobús recorría su ruta, comenzaron a faltar asientos y quedaron de pie algunas personas blancas.
Al darse cuenta de que había gente blanca de pie, el conductor paró el autobús para pedir a tres mujeres negras que se levantaran. Rosa Parks se negó a hacerlo, y no lo hizo ni cuando el conductor amenazó con denunciarla. Finalmente, Rosa Parks fue arrestada, enjuiciada y condenada por transgredir el ordenamiento municipal.

Rosa Parks dijo tiempo después que no se levantó “porque estaba cansada”, pero no se refería a cansancio físico: como muchas otras personas en su situación estaba cansada de ser tratada como una ciudadana de segunda.
Cada autobús de Montgomery tenía una sección para gente considerada de color. Esta sección no era de un tamaño fijo, sino que variaba según la colocación de un cartel. Las cuatro primeras filas solo eran para blancos y los asientos de atrás, para los demás (que eran más del 75% de los usuarios). Las personas que no eran blancas solo podían sentarse en las filas de en medio si no había blancos de pie. Si llegaba un usuario blanco, tenían que irse atrás, quedarse de pie o salir del autobús. El conductor del autobús podía reducir el espacio permitido a estas personas, o incluso quitar el cartel de delimitación.

En 1957, Rosa y su marido se establecieron en Detroit, Michigan, donde prosiguió su actividad en la defensa de los derechos civiles. En 1965, Rosa Parks empezó a trabajar para el congresista John Conyers. Después del fallecimiento de su marido en 1977, fundó el instituto Rosa and Raymond Parks Institute for Self-Development, dedicado al desarrollo personal.
Actualmente este centro patrocina el programa anual Pathways to Freedom (Camino a la Libertad), que organiza recorridos en autobús para adolescentes con el objeto de darles a conocer la reciente historia de la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos.

En 1989, Rosa Parks participó en la inauguración del monumento conmemorativo Civil Rights Memorial, en Montgomery, Alabama. En 1999 recibió de manos del presidente Bill Clinton la Medalla de Oro del Congreso. Todavía hoy la figura de Rosa Parks es considerada como una de las más importantes en la lucha por los derechos civiles.
Cuando Rosa Parks decidió no levantarse de su asiento, cambió las leyes de su país. No fue la primera persona que se rebelaba contra unas normas injustas, pero las circunstancias la llevaron a convertirse en la “madre del movimiento de los derechos civiles”.

Tras su muerte a los 92 años, el 24 de octubre de 2005, Rosa Parks fue velada en el Capitolio de Washington. Ha sido la primera mujer y la segunda persona afroamericana en recibir este honor, concedido sólo a 28 personas en la historia de los EE.UU.











