domingo, febrero 1, 2026
8.6 C
Puebla
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Enrique Segoviano y sus éxitos además «Chespirito»

El discreto genio detrás de la televisión mexicana.

Enrique Segoviano, una de las mentes más brillantes que ha dado la televisión en México, volvió a ocupar titulares.

Lo anterior, tras el estreno de la serie Chespirito: Sin Querer Queriendo, ya disponible en la plataforma HBO Max.

Y aunque muchos lo identifican como el director de El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado, hay capítulos menos conocidos en su vida que fueron igual de significativos.

Un amor que terminó con su etapa en Chespirito

Durante los años de mayor auge del universo Chespirito, Segoviano vivió una intensa relación amorosa con Florinda Meza.

Su romance floreció entre grabaciones y libretos, al punto en que él le propuso matrimonio.

Sin embargo, todo cambió en 1978, durante un viaje a Acapulco, cuando Meza puso fin a la relación.

Poco tiempo después, comenzó un noviazgo con Roberto Gómez Bolaños, quien aún estaba casado.

Este giro en su vida personal no sólo afectó profundamente a Enrique, sino que también deterioró su relación profesional con Chespirito.

Según testimonios cercanos, tras la ruptura fue apartado del proyecto al que tanto había aportado.

Enrique Segoviano brindó silencio frente al escándalo

A pesar del golpe emocional y laboral, Segoviano nunca habló públicamente sobre lo ocurrido.

Se mantuvo firme en su decisión de no involucrarse en polémicas ni alimentar el escándalo mediático, optando por el silencio como forma de dignidad.

Su salida de Chespirito marcó el inicio de una etapa de enorme creatividad.

En 1979 dio vida a Odisea Burbujas, una serie infantil que se convirtió en referente para toda una generación.

Luego vinieron otros proyectos exitosos como El tesoro del saber, ¡Anabel! y TVO, con los que demostró su habilidad para conectar con el público infantil sin necesidad de figuras mediáticas.

Enrique Segoviano, un referente también en concursos

Ya en los años 90 y 2000, Segoviano se reinventó como productor de programas de concursos.

Fue el responsable de éxitos como Atínale al precio y 100 mexicanos dijeron, ambos presentados por Marco Antonio Regil, quien lo recuerda con admiración:

“Trabajar con Enrique fue un privilegio. Es un hombre brillante, perfeccionista, pero siempre justo y humano”, compartió el conductor.

Una vida personal fuera del reflector

Alejado de los reflectores y del ruido mediático, Enrique Segoviano también construyó una vida familiar sólida.

Se casó, tuvo dos hijas y, según personas cercanas, encontró en su familia la tranquilidad que su entorno profesional no siempre le dio.

Hoy, con 80 años cumplidos, Segoviano no necesita estar frente a la cámara para seguir presente.

Su obra vive en la memoria de millones de personas que crecieron con sus programas.

Es uno de los grandes arquitectos de la televisión mexicana, y su legado perdura en cada risa, cada enseñanza y cada personaje que ayudó a crear.


Podría interesarte:

Graciela Fernández, el primer amor de ‘Chespirito’

Pablo Cruz: ¿Cómo fue la caracterización para ‘Chespirito’?

amb

ÚLTIMOS ARTÍCULOS