Foto Jaime Zambrano
El aumento de muertes de migrantes como las que ocurrieron tras el accidente en la autopista Puebla-Veracruz, así como las detenciones de personas provenientes de diferentes países, en su mayoría de Centroamérica y Sudamérica, considerados como “sin papeles”, son resultado directo de las políticas migratorias que priorizan la militarización y la contención de flujos en tránsito irregular.
La Universidad Iberoamericana Puebla, a través del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, cuestionó las políticas migratorias implementadas en México y la actuación del Instituto Nacional de Migración.
Tras el accidente del pasado 12 de agosto en el que fallecieron ocho de los 17 migrantes que viajaban en una camioneta que se volcó en el kilómetro 62 de la carretera la carretera El Seco-Azumbilla, en el tramo Cañada Morelos, Puebla, a la altura de la localidad de Santa Ana Ocotepec, la Ibero Puebla expresó sus condolencias a las familias afectadas.
De la misma forma, la institución que forma parte del Sistema Universitario Jesuita lamentó la detención de cerca de 700 migrantes, principalmente, originarios de Centroamérica, en dos operativos migratorios en Puebla.
“Las crecientes muertes y detenciones de las personas migrantes internacionales en Puebla y en otras partes de México y del mundo, siguen siendo resultado directo de las políticas migratorias que priorizan la militarización y la contención de flujos en tránsito irregular”, destaca el posicionamiento de la Ibero Puebla.
Al mismo tiempo, la institución de educación superior lamentó que la capacidad de centro de detención de migrantes, conocido como estación migratoria, en Puebla esté rebasado, ya que su capacidad es de 60 personas; además, existen maltratos y violaciones a los derechos humanos de los migrantes.












