María Luisa Ocampo tuvo una gran trayectoria en el ámbito político y cultural del país, además de ser recordada por ser una de las más importantes promotoras del voto de la mujer en México. Ella perteneció a la generación de mujeres que pugnó por el reconocimiento del derecho de ciudadanía de las mexicanas.
Fue una escritora, activista política, Funcionaria pública y dramaturga guerrerense, nacida el 24 de noviembre de 1899, en Chilpancingo, Guerrero y que murió el 15 de agosto de 1974, en Cuautla, Morelos, a los 74 años.
Sus primeros años de vida los pasó en Mineral del Oro, Estado de México, después se muda a la Ciudad de México en la adolescencia. Ahí estudia la carrera de comercio en 1916, posteriormente estudia en la Facultad de Filosofía y Letras de donde egresa a los 22 años.
Al inicio de su carrera en la Administración Pública, en 1918 trabajó como Sub jefa de oficina de archivo y correspondencia en la recién formada Contraloría General de la Nación. Después estuvo en la Secretaría de Agricultura para más tarde ingresar a la Secretaría de Educación, donde llega ocupar la jefatura del Departamento de Bibliotecas y posteriormente la Dirección de la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas.
A partir de 1922 escribe versos, cuento, novela y dramaturgia. En 1923 ingresa a la Asociación Nacional de Autores. Cinco años después funda el grupo de autores llamado “La comedia mexicana” y redacta sus bases.
En 1943 constituye la Asociación Civil “Teatro de México” junto con Concepción Sada, Miguel N. Lira, Xavier Villaurrutia, Celestino Gorostiza y Julio Castellanos. Tres años después, comienza a trabajar en el Departamento de Bibliotecas de la Secretaría de Educación Pública donde inaugura las primeras bibliotecas para niños ubicadas en parques públicos y organiza la Biblioteca de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) con más de 9,000 libros.

En 1953 asume la Jefatura del Departamento de Bibliotecas de la SEP y en 1955 es Presidenta de la Asociación Mexicana de Bibliotecarios; un año después, se adhiere al “Bloque Obrero de Intelectuales” promovido por el presidente Adolfo Ruiz Cortines. Propone un proyecto para crear bibliotecas especializadas con énfasis en las de teatro e incorpora el cine a las bibliotecas en 1957. Concluye su vida profesional en la biblioteca de don Vicente Lira.
A María Luisa se le deben las hoy llamadas bibliotecas populares para que la población en su conjunto pudiera tener acceso a la lectura.
Su actividad como escritora y como funcionaria pública la llevan a dirigir las revistas internas en la SEP “El Volante del Libro” y “El Pueblo”, actividad que le permitirá desarrollar su faceta como periodista en “La República”, órgano interno de difusión del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en donde era responsable de la columna Mujeres de México y para el desaparecido periódico “El Nacional”, donde escribía la columna Panorama de América.
María Luisa Ocampo Heredia fue también una prolífica escritora y dramaturga, su obra, La Casa en Ruinas, se estrena en 1936 en El Palacio de Bellas Artes.
Además con el premio mayor de la lotería que se ganó en 1925, fundó “El Grupo de los Siete” asociación de autores nacionales para el fomento del teatro mexicano.
María Luisa Ocampo Heredia muere un 15 de agosto, dejándonos el derecho a la cultura, el conocimiento y la ciudadanía femenina.












