Muchas veces nos dejamos guiar por cosas como los chacras, el feng shui, el tarot, la magia en sus diferentes colores: negra, blanca, roja y ahora hasta multicolor, el vudú y hasta los horóscopos.
Les cuento:
Hay cosas que, sí creo, pero hay cosas que definitivamente no. Unas por absurdas y otras por miedo a despertar una energía maligna que ande por ahí merodeándome y se quiera llevar mis huesitos.
¿Quién no ha leído alguna vez su horóscopo?
Yo soy géminis y por ociosidad suelo leer las predicciones que dicta Monhi vidente, Mia Astral, Mika o Randon Rosenbohm.
Me dicen que el miércoles es mi día, que el 5 es mi número y que si algo sale mal es culpa de la luna que se encuentra en Mercurio.
Me dicen que mi jefa me aumentará el sueldo, que mi novio me engaña con una mujer güera y que arreglaré maletas porque me iré de viaje.
También me dicen que debo usar una pulsera roja contra los espíritus chocarreros, bañarme con agua de romero y hacerme una limpia de huevo dos veces por mes (con lo caro que está).
Les cuento esto porque ‘influencers’ han salido a decir que la causa de que los tres temblores suscitados en México el mismo día (19 de septiembre) son porque nuestras energías los atraen al hacer simulacros y estar pensando en que ese día temblará.
Jose Ron, tuiteó: “Yo no sé ustedes, pero para mí no deberían hacer simulacros, ¡atraen la energía! ¡Somos energía! ¡El estar pensando y haciendo simulacros se jala esa energía!”.
Bárbara de Regil quiso saber el lunes si sus 8,4 millones de seguidores estaban de acuerdo con su nueva teoría de los sismos: “Será la energía. Ves que somos energía todos”.
Yoss Hoffman, mejor conocida como Yosstop, negaba cualquier coincidencia: “Y la historia se repite, esto no es una casualidad, el universo nos está recordando algo, algo nos quiere recordar, el mismo día, casi a la misma hora, en el mismo momento, está cañón”.
La conductora Martha Debayle sacaba a la palestra la ley de atracción: “¿Atraemos lo que atraemos por lo que somos?”.
La lluvia de comentarios sacudió las redes sociales.
Espiritistas, tarotistas, chamanes, coachs, brujos y toda la comunidad fan y estudiosa de las buenas y malas vibras, daban corazoncito y compartían las publicaciones.
Pero no es así.
Las vibras generan ambientes colectivos sanos, una oficina con buena vibra y sin viboreo, es maravillosa.
Las cenas familiares sin los tíos mal vibrados peleándose los terrenos de la abuela, serían geniales.
Si de vibras se tratara, vibremos todos para que las mujeres dejen de ser ‘mamaseadas’ en las calles o para que paren los asesinatos, para que haya menos baches y más luminarias en la ciudad y para que los precios del súper bajen (la Comer es una farsa).
Niño de Rivera, escribió: “Hay que saltarnos el 19 de septiembre en el calendario, como los elevadores que se saltan el 13″. ¡Qué mal chiste!
Las buenas vibras no alejan sismos, ni las malas los atraen. Son inevitables.
Pero podemos exigir que las autoridades dejen de guardarse los recursos para la capacitación y los simulacros, que se mejoren las estructuras, las salidas de emergencia y que se cree un plan para que en estos casos el gobierno regale vales para una bolsa de pan gratuita.
Nos vemos.
Me voy a poner mi outfit de ligue.
Mi horóscopo dice que encontraré al amor de mi vida.
Géminis
Atravesará por una etapa de prosperidad y cambios positivos en el ámbito laboral, gracias a la “Luna nueva”, por lo que este signo de aire tendrá la oportunidad, durante el fin de semana, de hacer los cambios necesarios de trabajo y negocios, los cuales se necesitan para mejorar económicamente.
Gracias a esta fase lunar habrá una nueva oportunidad para sacar dinero debajo de las piedras, aunque la recomendación es no presumir ni platicar planes porque las envidias sobre este signo estarán muy fuertes el fin de semana.
La “Luna nueva” le dará a Géminis la oportunidad de encontrar el verdadero amor entre sus amigos. El mejor día será el viernes y sus números de la suerte 02 y 19. El dorado será el color de la abundancia. Sin embargo, los puntos débiles estarán en el cuello y la cintura baja.












