El arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, llamó a los fieles y a todos los integrantes de la iglesia católica a mantener una vocación de servicio y a concretar un proceso de renovación interna para apoyar a los más necesitados.
En viernes santo y sin la presencia de fieles en la catedral, Sánchez Espinosa explicó que, en esta semana santa, siguiendo las recomendaciones de las autoridades de salud con el objetivo de evitar contagios de coronavirus, no se realizó la Procesión de Viernes Santo.
Al encabezar los oficios de Viernes Santo, Sánchez Espinosa explicó que este año no se pudo realizar ninguna actividad.
Agregó que este año, tampoco pudo encabezar el lavatorio de pies a ancianos como se realiza cada jueves santo para recordar la muestra del servicio de Jesús; sin embargo, resaltó la importancia de que las personas apoyen a los más necesitados.
“En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotros en el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo”, apuntó.
Sánchez Espinosa explicó que la Semana Santa es el momento litúrgico más intenso de todo el año en el que se recuerda la Última Cena de Jesús con sus apóstoles y en la que les lavó los pies dando un ejemplo de servicio.

















