Del Metropólitan al Auditorio Explanada.
Después de lograr un sold out en el Teatro Metropólitan en la Ciudad de México, el cantautor venezolano Lasso llegó a Puebla este viernes para continuar con su gira “Malcriado Tour”, desbordando energía y emociones en el Auditorio Explanada.
Un inicio lleno de ternura
El concierto arrancó con una introducción emotiva en la que los músicos prepararon el terreno para la llegada de la estrella de la noche.
Y tras una intro brindada por voces de niñas y niños, el público explotó en aplausos cuando “Te veo” dio inicio a un repertorio pensado para acompañar cada estado de ánimo.
Dinámicas inesperadas y momentos únicos en el concierto de Lasso
Fiel a su estilo cercano y divertido, Lasso sorprendió a sus seguidores al preguntar quién del público sabía pintar.
Dos fanáticas fueron seleccionadas y subieron al escenario para retratarlo en vivo, creando una dinámica poco común en un concierto, pero que provocó risas y emoción entre todos los asistentes.
Éxitos y humor que encienden al público
El espectáculo continuó con temas como “Siempre llegas tarde” y un popurrí que incluyó “Souvenir”, “Mi cuarto” y “Mónaco”.
Entre canción y canción, el artista derrochó su característico humor sarcástico, algo que sus seguidores disfrutan tanto como su música.
Lasso ofreció una serenata para una pareja poblana
Uno de los momentos más memorables llegó con “Hasta ese día”, una canción cargada de romanticismo que Lasso dedicó a una pareja seleccionada entre el público, convirtiendo el escenario en una auténtica serenata que hizo suspirar a todo el auditorio.
Canciones, risas y catarsis colectiva
La noche avanzó con un recorrido por éxitos como “En otra vida”, “Subtítulos”, “Diferente”, “Dios”, “Me rehúso”, “Veneka” y “Lucifer”, en esta última invitando a los asistentes a desahogarse lanzando un “insulto” dedicado a algún ex. Un juego que provocó carcajadas y complicidad en la multitud.
Lasso y un cierre apoteósico en Puebla
En la recta final, el público cantó a todo pulmón “Odio que no te odio”, “Un millón como tú” y, por supuesto, el himno que marcó la noche: “Ojos marrones”.
Finalmente, tras bambalinas, Lasso recibió una sorpresa especial: Flores El Patrón lo visitó en su camerino para entregarle un ramo, cerrando con broche de oro una noche inolvidable.












