spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

¿Hasta dónde llega la responsabilidad de la familia y el sistema educativo, en la formación de valores en las nuevas generaciones?

Mucho se habla de que las nuevas generaciones carecen de ciertas características en el desarrollo de su formación, como los valores del respeto, responsabilidad, paciencia, gratitud, entre otros; sin embargo, nos hacemos la pregunta de ¿es la escuela o es la familia quien se debe hacer cargo de la formación en este ámbito?

La sociedad mexicana se ha transformado sustancialmente en las últimas dos o tres décadas, situación que ha permeado en las familias en donde la actividad laboral de ambos padres se hizo prácticamente obligatorio (ante las necesidades económicas y el desarrollo profesional de los dos géneros, solo por mencionar)

Sin embargo, ¿qué ha generado esto? Pues entre los aspectos más notables pudiera ser: hijos e hijas de guarderías, hijos que tienen poca presencia de los padres en el día ya que se ven unas cuantas horas en el inicio de la mañana y otro tanto en la noche. Por lo que los menores o se encuentran en la casa de los abuelos o se encuentran solos.

Obviamente en estos escenarios se ha generado una falta de acompañamiento, formación, seguimiento, de cierta educación, carencia de vigilancia y podemos enumerar muchas características más; pero lo que nos planteamos es si los valores antes mencionados deben ser inculcad0os en la escuela o en la casa.

Si bien ya está detectado el panorama en los hogares, en las escuelas ¿qué pasa? ¿Son los docentes –principalmente los de educación básica— quienes deben atender el tema y formar a las y los alumnos en el ámbito de enseñar y fortalecer los valores, o bien se deben enfocar específicamente en lo académico?

Quizá el cuestionamiento anterior sea difícil de responder en forma objetiva y específica y nos lleve a un debate o discusión sobre el tema.

En repetidas ocasiones hemos escuchado a los docentes expresar: “es que nosotros somos mamás, papás, psicólogos, enfermeras, nanas, cómplices, y muchas cosas más”, lo anterior es que en la escuela ocurren tantas cosas que a veces ni como padres de familia, ni como sociedad o bien ni como sector

gubernamental nos percatamos en lo que sucede en un promedio de 5 a 6 horas que los niños o adolescentes se encuentran en instalaciones educativas.

Lo real es que se da una conjunción de diversas situaciones y caracteres que junto con esquemas de descomposición social, la combinación no es la mejor.

Lo cierto es que en la familia se siembran bases fundamentales en valores de cada ser humano y que estos deben ser fortalecidos no solamente en la escuela, sino en todo el entorno. Lo importante e invaluable es tener una sociedad sana. Todos tenemos la responsabilidad de coadyuvar a que las nuevas generaciones y nosotros mismos apliquemos los buenos valores.

ÚLTIMOS ARTÍCULOS