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En marcha, la Reforma Educativa

La reforma de la reforma educativa se aprobó y está en marcha. Publicada el 15 de mayo de 2019 en el Diario Oficial de la Federación, ésta muestra un énfasis en varios puntos que vale la pena enumerar: la educación estará basada en el respeto irrestricto de la dignidad de las personas, con enfoque de derechos humanos e igualdad sustantiva; el Estado tendrá como prioridad el interés superior de niñas, niños, adolescentes y jóvenes; prevalece la rectoría del Estado en la política educativa y en el control de las plazas docentes; el magisterio es el agente fundamental del proceso educativo y se reconoce su contribución a la trasformación social; se mantiene centralizado el pago de la nómina y se garantiza que el Estado ofrecerá educación superior gratuita; el texto señala que el Estado se hará cargo de la educación inicial.

Para muchos se trata de un maquillaje que deja intacta la reforma de Peña Nieto porque sólo estaba destinada a la cancelación de las evaluaciones de los maestros (que se veían como actos punitivos) con propósitos electorales. Para otros la reforma puede traducirse en la permanencia de estructuras clientelares, corruptas y corruptoras en las que se impongan los criterios de los sindicatos de los maestros.

La reforma contiene cambios sustanciales, señalo algunos. Primero, al cambiarse el sentido de la evaluación autónoma por el mejoramiento continuo se pone en entredicho el uso del mérito como forma de desarrollo y crecimiento de los maestros y la utilización de los esquemas de evaluación como pilares de la política educativa. Segundo, al cambiar el estatuto general del servicio profesional docente por un sistema para la carrera de las maestras y los maestros, se tiene la oportunidad de cancelar los dispositivos punitivos que como la evaluación de maestros se habían considerado. Tercero, se abre paso a la estructuración de un modelo educativo distinto cuyas bases comenzarán a trazarse en las diferentes modalidades de educación, en el ámbito superior y en materia de ciencia, tecnología e innovación, así como en sus implicaciones de nuestro federalismo educativo en su expresión integral.

Para valorar estos y otros cambios de la reforma educativa, habrá que tomar en cuenta cuáles son los principales problemas de fondo, comenzando por el lugar de nacimiento. Según datos del INNE, en 2018 el 36% de los niños que nacieron en una comunidad rural no asiste a la escuela; el mismo destino se presenta en el 36% de los niños indígenas, el 44% que tiene una discapacidad o el 85% que son hijos de jornaleros agrícolas.

Por otro lado, nuestra insuficiencia es cualitativa. La OCDE señaló que para 2016 de los 14 millones de estudiantes que están en la primaria, seis de cada 10 egresarán con deficiencias muy marcadas en matemáticas y español, lo que representa un rezago de tres años con respecto a los alumnos de sistemas educativos con mejor desempeño, como Corea del Sur o Finlandia.

Habrá que tomar en cuenta, además, que al menos siete de cada 10 jóvenes llegarán al nivel de media superior y de éstos cinco la concluirán. Tres podrán ingresar a la universidad, pero sólo dos finalizarán sus estudios superiores. Los nuevos profesionistas se enfrentarán al concluir sus estudios al problema del desempleo, a los obstáculos de su inserción al mercado laboral y se darán cuenta que les faltarán conocimientos y herramientas para desempeñarse en forma exitosa.

En el centro de estos problemas están los maestros, su formación, compromiso, orientación, capacidades y habilidades pedagógicas, estrategias didácticas, trabajo enfocado a resultados y evaluación de desempeño. Además, su incorporación al sistema educativo, permanencia, desarrollo y retiro.

Quizá el punto más controvertido sea el de las plazas de maestros. La reforma dejó un artículo transitorio según el cual los derechos laborales de los trabajadores al servicio de la educación se regirán por el artículo 123 de la Constitución, Apartado B, lo que significa que podrán disponer de 50% de las plazas vacantes y de nueva creación, aspecto muy problemático de la reforma. The Economist (17/05/2019) destacó al respecto que «El presidente le prometió a los electores mexicanos un cambio drástico y casi siempre se refiere a sus detractores como personas que se aferran a sus privilegios. Lo irónico es que uno de los logros más importantes en sus primeros meses de gobierno sea el de regresar los privilegios a un apapachado sindicato de maestros».

El tema de la venta de plazas reaparece y ha sido una dura crítica sobre todo planteada por diputados del PAN, aunque el secretario de educación Esteban Moctezuma diga que es «un discurso que no se sustenta en los hechos» debido a que la SEP tendrá el manejo de éstas y se asignarán por medio de un esquema transparente. Lo cierto es que los maestros no quedaron conformes con la reforma de la reforma y el presidente López habrá de atenderlos, lo cual es un acto histórico. Esperemos a ver los resultados.

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