Cada 1 de octubre, México conmemora el Día de la Arquitecta y Arquitecto, una fecha para reconocer a quienes imaginan, diseñan y construyen los espacios que habitamos.
Pero hablar de arquitectura desde una perspectiva de género implica mirar también quiénes han tenido históricamente la posibilidad de diseñar las ciudades, dirigir despachos, ganar concursos, firmar grandes proyectos y ocupar espacios de decisión.
Durante décadas, la arquitectura fue presentada principalmente a través de nombres masculinos. Sin embargo, las mujeres han participado en la transformación del territorio mexicano desde hace generaciones y hoy tienen una presencia cada vez más visible en la profesión.
La propia Facultad de Arquitectura de la UNAM ha impulsado espacios recientes de discusión sobre equidad de género, representación de las mujeres en la historia de la arquitectura y los retos estructurales que todavía enfrenta el sector. (Gaceta UNAM)
El reto no termina al obtener un título
Ser arquitecta significa mucho más que estudiar una carrera.
Implica abrirse paso en un ámbito profesional donde las mujeres han tenido que disputar espacios de liderazgo, reconocimiento y autoría.
La desigualdad no se limita al acceso a las aulas: también alcanza la dirección de estudios, la participación en grandes proyectos, los concursos y la visibilidad profesional.
Un análisis publicado por Metropolis sobre mujeres arquitectas en México señalaba precisamente la escasez histórica de mujeres al frente de los grandes despachos internacionales y, al mismo tiempo, identificaba a profesionales mexicanas que han construido estudios propios y acumulado reconocimientos internacionales.
Por eso, cada arquitecta que dirige un despacho, gana un concurso, diseña un edificio, investiga, enseña o participa en la transformación urbana también amplía el imaginario de lo que una mujer puede construir.

Arquitectura que también transforma vidas
La contribución de las arquitectas no se limita a levantar edificios.
Muchas han colocado en el centro de su práctica temas como la vivienda, el espacio público, la sostenibilidad, la inclusión, la identidad, la comunidad y la relación entre arquitectura y territorio.
Gabriela Carrillo, por ejemplo, ha desarrollado una práctica vinculada con la ciudad, el territorio y la diversidad, mientras que su trabajo también ha defendido la arquitectura colaborativa como herramienta para generar espacios sociales significativos.
Tatiana Bilbao, por su parte, fundó su estudio en 2004 con una metodología que integra investigación, estrategias dirigidas por y para las comunidades y construcción responsable. Su trayectoria ha sido reconocida internacionalmente con premios como el Global Award for Sustainable Architecture, el Marcus Prize, la Tau Sigma Delta Gold Medal y el J. Irwin and Xenia S. Miller Prize, entre otros. (Tatiana Bilbao Estudio)
5 arquitectas mexicanas que han dejado huella
1. María Luisa Dehesa
Fue la primera mujer en México y Latinoamérica en obtener un título de arquitectura, convirtiéndose en una figura fundamental para la incorporación de las mujeres a la profesión.
2. Tatiana Bilbao
Una de las arquitectas mexicanas con mayor reconocimiento internacional. Su estudio trabaja desde la investigación, la sostenibilidad y la relación entre arquitectura y comunidad. En 2026 recibió el BIA Award, reconocimiento otorgado por su trayectoria de más de dos décadas.
3. Frida Escobedo
Su trayectoria internacional incluye el diseño del Serpentine Pavilion de Londres en 2018. En 2022 fue seleccionada para diseñar la nueva ala de arte moderno y contemporáneo del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, convirtiéndose en la primera mujer en diseñar un edificio para esa institución.
4. Gabriela Carrillo
Arquitecta mexicana cuya obra ha sido ampliamente reconocida. Su práctica aborda la relación entre arquitectura, territorio y sociedad, y ha impulsado modelos de trabajo colaborativo. (ArchDaily México)
5. Fernanda Canales
Arquitecta mexicana reconocida por una práctica que combina arquitectura, investigación y reflexión sobre el espacio. Su trabajo forma parte de la generación de arquitectas que han contribuido a posicionar la arquitectura mexicana contemporánea en escenarios internacionales.

De María Luisa Dehesa a las nuevas generaciones
La historia no comenzó con las arquitectas contemporáneas.
Antes de que fuera habitual encontrar mujeres dirigiendo importantes despachos, arquitectas como María Luisa Dehesa tuvieron que abrir una puerta que prácticamente estaba cerrada para ellas.
Y detrás de cada nombre reconocido existen muchas otras profesionales cuya labor pocas veces aparece en los libros de historia: proyectistas, urbanistas, investigadoras, docentes, restauradoras, constructoras y estudiantes.
Incluso la historia de Ciudad Universitaria de la UNAM registra la participación de mujeres arquitectas como Mathilda Álvarez Ponce de León, Esther García Castañeda, Olga García Becerra, Margarita Maza de Juárez y Antonieta Rivas Mercado en distintos proyectos relacionados con el conjunto universitario.
Las ciudades también necesitan perspectiva de género
La arquitectura decide mucho más que la apariencia de una construcción.
Define cómo nos movemos, dónde vivimos, cómo convivimos, qué tan accesibles son los espacios y qué posibilidades tenemos de apropiarnos de ellos.
Por eso, incorporar más mujeres a la arquitectura y a los espacios donde se toman decisiones sobre las ciudades también significa incorporar nuevas experiencias y perspectivas.
Este Día de la Arquitecta y Arquitecto, reconocer a las mujeres de la arquitectura es mirar hacia atrás para reconocer a quienes abrieron camino, pero también hacia adelante para que ninguna joven tenga que preguntarse si ese espacio profesional está hecho para ella.
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