sábado, julio 20, 2024
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¿Conoce las diferencias entre acné y rosácea?

El problema de la piel es preocupante, esto porque afecta a cualquier persona no importa la edad o el sexo.

Los problemas de la piel a los que más atención ponemos son los que se encuentran en el rostro. Existen ciertas diferencias entre la rosácea y el acné esto porque va más allá de cualquier tipo de granitos.

Hay muchos tipos de enfermedades de la piel, pero entre los más comunes, sin duda se encuentra el acné, esto por estar asociado a la adolescencia, además de ser más evidente al presentarse (en mayor medida, no exclusivamente), en el rostro y tener características específicas como los granitos.

Pero otra enfermedad que se presenta con frecuencia, en especial en mujeres, incluso cuando “ya no están en edad de tener acné”, es la rosácea, que se caracteriza por enrojecimiento facial. Tienes que aprender a identificarlas.

Rosácea, más allá de «ponerte roja».

Cualquiera se ha ruborizado en alguna ocasión, pero la rosácea va más allá de esto, se puede confundir con esta reacción o incluso con el acné. La rosácea es más común en mujeres de mediana edad con piel clara.

Esta es una enfermedad inflamatoria, crónica, progresiva e incurable, y sin una causa clara. Los especialistas de Mayo Clinic, comentan que se desconoce su origen, pero se le atribuye una combinación de factores hereditarios y ambientales, al tiempo que se descarta la mala higiene.

Se puede sospechar que tienes rosácea, si sufres de enrojecimiento facial persistente, en especial en la parte central, tu piel se siente caliente y sensible, tienes “granitos” similares al acné (contienen pus), y notas que tu nariz luce más bulbosa o padeces de problemas oculares como ojos secos, irritados e hinchados y párpados rojos e hinchados.

A pesar de que pareciera que la principal diferencia entre acné y rosácea, es que en la última no hay espinillas, el factor más distintivo, es justo el hecho de que puede afectar los ojos. En caso de que no se controle, existe la posibilidad de que dañe la córnea y como consecuencia puede provocar síntomas visuales que, en mayor grado, lleven a la pérdida de visión.

La rosácea ocular puede afectar a quienes tienen rosácea “de piel”, esta se puede manifestar antes de los síntomas dérmatológicos. Por esto es importante el recibir tratamiento para poder controlar los síntomas, este puede consistir en medicamentos, terapias, cuidado de la piel e identificar qué la puede desencadenar.

Acné, un problema ¿de adolescentes?

Cuando hablamos de acné inmediatamente pensamos en los «barritos» en el rostro de los adolescentes, pero, a pesar de que es muy común en esta etapa, no es exclusivo, pues también puede presentarse en adultos jóvenes. Los especialistas manifiestan que el 80% de las personas entre 11 y 30 años tienen brotes en algún momento.

Según el Instituto Nacional de Artritis y Enfermeddes Musculoesqueléticas y de la Piel, el acné es un problema médico que afecta las glándulas sebáceas y folículos pilosos; esto ocurre cuando el vello, sebo y células de la piel crean un tapón en el poro, que se hincha por las bacterias… al deshacerse el tapón se forma la espinilla o grano.

Parecido a la rosácea, el instituto manifiesta que la aparición del acné se desconocen, aunque se le relaciona a cambios hormonales, algunos medicamentos, el maquillaje grasoso y factores hereditarios, pero no tiene nada que ver con la piel sucia o el estrés (aunque éste sí puede empeorarlo si lo padeces).

Así la diferencia de la rosácea, el acné si se puede curar y no es grave, a pesar de que puede dejar cicatrices. Hay varios tratamientos (medicamentos y cremas) para atenderlo, por eso es importante consultar a un dermatólogo.

De la misma forma que tratamos de las enfermedades relacionadas con otros órganos, es muy importante identificar y atender aquellos que se presentan en la piel, pues más allá de algo estético, pueden provocar mayores daños en la salud. Consulta a un especialista si notas algún cambio en tu piel.

A. D. M.

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