En un ambiente de profunda fe y esperanza, la Catedral de Puebla fue escenario de la solemne ordenación de un sacerdote y diez diáconos que se incorporan al servicio de la Arquidiócesis de Puebla.
La ceremonia eucarística fue presidida por el arzobispo de Puebla, Monseñor Víctor Sánchez Espinosa, quien destacó que el ministerio sacerdotal y diaconal representa una entrega total al servicio de Dios y de la Iglesia.
Durante su homilía, recordó que el nuevo presbítero será colaborador del obispo en el ministerio sacerdotal, mientras que los diáconos estarán al servicio pastoral de la Iglesia, anunciando el Evangelio y asistiendo al pueblo de Dios.
«Quienes hoy reciben la ordenación son consagrados para anunciar el Evangelio, santificar al pueblo de Dios y asegurar el culto divino, especialmente mediante el sacrificio eucarístico», refirió.
Monseñor Sánchez Espinosa explicó que el sacerdote tendrá la facultad de celebrar la Eucaristía y administrar todos los sacramentos, mientras que los diáconos podrán bautizar, presidir matrimonios con la autorización correspondiente, celebrar exequias y proclamar la Palabra de Dios en las comunidades.
Asimismo, recordó que quienes reciben el orden sagrado aceptan libremente vivir el celibato como una expresión de entrega plena al servicio de Dios y de la Iglesia.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue la ordenación sacerdotal del diácono Gabriel Adán Ramírez Vera, a quien el arzobispo preguntó si estaba dispuesto a ejercer el ministerio sacerdotal durante toda su vida.
«Sí, quiero», respondió el nuevo presbítero, quien fue destinado a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en Tecamachalco.
Posteriormente, el arzobispo realizó la misma promesa a los diez diáconos que recibieron la ordenación, quienes continuarán su camino de formación con miras a recibir, en un futuro, el orden sacerdotal.
Tras la imposición de manos y la oración consecratoria, el nuevo sacerdote y los diez diáconos realizaron el rito de la postración frente al altar mayor de la Catedral, como signo de humildad y total entrega a Dios, mientras se entonaba la Letanía de los Santos.
Actualmente, la Arquidiócesis de Puebla cuenta con más de 400 sacerdotes diocesanos y más de 200 sacerdotes religiosos, quienes atienden 309 parroquias, 53 rectorías, además de templos y capillas distribuidos en el territorio arquidiocesano.
Con esta celebración, Monseñor Víctor Sánchez Espinosa suma 176 sacerdotes ordenados durante su ministerio episcopal al frente de la Arquidiócesis de Puebla.


















