La comunidad de Santiago Xalitzintla, la más cerca al volcán Popocatépetl, suspendió el ascenso para realizar el tradicional ritual con motivo del cumpleaños de Don Goyo, co,o se le conoce al coloso, que se programa cada 12 de marzo.
Julio Huerta Gómez, titular de la Secretaría de Gobernación del estado de Puebla, comentó que se llegó a un acuerdo con la población para evitar ascensos a las faldas de Don Goyo, en el marcos de su cumpleaños.
En su momento, José Manuel Tepox, conocido en la comunidad como el tiempero del volcán y quien forma parte de los organizadores del ritual, explicó que recibió una notificación por parte de las autoridades estatales en torno a que, como medida preventiva, se debía suspender la actividad.
Cada año, el 12 de marzo, los integrantes de la comunidad de Santiago Xalitzintla y de poblaciones cercanas, suben hasta el denominado “ombligo del volcán”, en una de las laderas del coloso, para presentar una ofrenda y para pedir por lluvia y fertilidad al Popocatépetl.
Como parte del ritual, una persona, llamada tiempero, es el encargado de encabezar el ritual y, en algún momento, se separa del grupo y tiene la posibilidad de platicar con Don Goyo, como se le conoce al Popocatépetl.
La tradición marca que en el pasado, un tiempero platicó con el volcán y le dijo que su nombre real es Gregorio Chino Popocatépetl, ante lo cual, en comunidades cercanas, al coloso se le conoce como “Don Goyo”.
En su obra, “Los volcanes sagrados, mitos y rituales en Popocatépetl y la Iztaccíhuatl”, el escritor Julio Glockner, describe que las ceremonias efectuadas por los tiemperos sincretizan, de manera ingeniosa y creativa, oraciones católicas con apelaciones directas a la naturaleza, como a los vientos, las nubes, los volcanes.
Los rituales, ceremonias e invocaciones, que incluyen ofrendas de alimentos, copal o ropa, hacen del conjurador un copartícipe de la creación y del mantenimiento del orden metereológico; además, explica que los tiemperos reciben el don y pueden dialogar con el volcán o recibir sus mensajes en sueños.
El investigador resalta la presencia del “conocedor del tiempo”, don Antonio, un tiempero, quien relata la forma en que se establece una relación sagrada con los númenes y la manera en la que realiza sus rituales propiciatorios.













