Se acerca el Buen Fin 2025, esa fecha que muchos esperan con emoción para aprovechar “las mejores ofertas del año”. Pero, a diferencia de lo que solemos pensar, este fin de semana también puede convertirse en la peor decisión financiera para tu bolsillo si compras sin estrategia.
Las promociones que hoy te hacen sonreír pueden convertirse mañana en la factura que te impida avanzar.
Del 13 al 17 de noviembre, se espera una derrama superior a los 200 mil millones de pesos, según la CONDUSEF (2025). Un impulso positivo para la economía, sí, pero también un espejo que nos muestra cuántos mexicanos aún toman decisiones con el corazón más que con la calculadora.
Como empresaria, activista y fundadora de Consultores MORCIN, he acompañado durante años a personas y empresas en su camino hacia una relación más sana con el dinero. He aprendido que la libertad financiera no consiste en tener más, sino en saber usar lo que tienes con inteligencia. El Buen Fin puede ser un aliado si lo usas con propósito, no con impulso.
Gasta para construir, no para llenar vacíos
Cada compra refleja algo más profundo: lo que valoramos, lo que creemos necesitar y, muchas veces, lo que queremos demostrar. Por eso, antes de pagar, pregúntate: ¿esto mejora mi vida o solo satisface una emoción momentánea? Una mujer o un hombre financieramente libre no se mide por lo que gasta, sino por lo que conserva y hace crecer.
Tres hábitos para un Buen Fin consciente
- Compra con propósito. Prioriza lo que realmente necesitas o lo que te ayudará a crecer: educación, salud, herramientas o experiencias que sumen valor.
- Planifica tus pagos. Que tus deudas no rebasen el 30 % de tus ingresos. La planeación es la elegancia de las finanzas.
- Evita las compras por comparación. No gastes para aparentar lo que otros muestran. El éxito no se mide en bolsas, sino en decisiones.
El verdadero lujo: tener paz financiera
El Buen Fin puede ser un ejercicio de madurez financiera. No se trata de renunciar al placer de comprar, sino de reconciliar el deseo con la responsabilidad. De entender que la libertad no es llenar el carrito, sino vivir sin miedo a la quincena.
Invertir tiempo en aprender sobre finanzas personales, ahorro e inversión no es una moda; es una herramienta de vida. Porque, como siempre digo, la libertad financiera empieza cuando dejas de vivir para pagar y empiezas a construir para vivir.
Cuando las mujeres lideran, ganamos todos.
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