El arranque económico de México en 2026 fue más débil de lo esperado. En efecto, durante el primer trimestre del año —enero, febrero y marzo— la economía nacional redujo su ritmo y terminó registrando una contracción frente al cierre de 2025. Aunque el país siguió produciendo bienes y servicios, lo hizo a una velocidad menor.
De acuerdo con datos del INEGI sobre el Producto Interno Bruto (PIB) trimestral a precios constantes, la economía mexicana cayó 0.6% respecto al trimestre inmediato anterior, una vez eliminados los efectos estacionales. Esto significa que, comparado con el último trimestre de 2025, la actividad económica se redujo ligeramente.
Sin embargo, cuando la comparación se hace contra el mismo periodo del año pasado, el resultado cambia: el PIB mostró un crecimiento anual de 0.4%. En otras palabras, la economía aún fue un poco mayor que la observada entre enero y marzo de 2025, aunque prácticamente permaneció estancada.
El desempeño fue desigual entre sectores. Las actividades primarias —agricultura, ganadería, pesca y aprovechamiento forestal— tuvieron un comportamiento relativamente más estable. En términos anuales avanzaron 0.3%, aunque en la comparación trimestral también mostraron una reducción.
Las actividades secundarias, que incluyen industria, manufactura, construcción y minería, fueron el principal foco de debilidad. En comparación anual retrocedieron 1.1%. Dentro de este grupo destacaron caídas en manufacturas y construcción, señales de una menor actividad productiva y menor dinamismo industrial.
Por otro lado, las actividades terciarias, es decir, los servicios como comercio, transporte, educación, turismo y actividades inmobiliarias evitaron una caída más profunda. En términos anuales crecieron 1.1%, aunque también mostraron menor dinamismo frente al trimestre previo.
Existe otro dato que puede parecer contradictorio: el PIB medido en pesos corrientes alcanzó 35.456 billones de pesos y aumentó 3.4 % anual, pero este dato no significa necesariamente que se produjo mucho más, puesto que parte del aumento se explica por el nivel de precios. Por eso el INEGI utiliza el PIB a precios constantes para medir el crecimiento “real” de la economía.
En conjunto, el mensaje del trimestre es claro: México comenzó 2026 con una economía que aún crece, pero con menos impulso. La industria perdió fuerza, los servicios sostuvieron parte de la actividad y el resultado general refleja un periodo de desaceleración más que una caída abrupta.
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