spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

OTROS ARTÍCULOS

Escenario mixto para la política económica

Desaceleración y reducción de inflación

La economía mexicana mostró señales de desaceleración durante mayo, luego del importante repunte observado en abril, lo que refleja que la recuperación de la actividad productiva continúa enfrentando un entorno de incertidumbre. De acuerdo con la información publicada por el INEGI, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que ofrece un seguimiento mensual del desempeño de la economía nacional, registró una disminución de 0.3% en mayo respecto al mes inmediato anterior, con cifras desestacionalizadas y en términos reales.

Este resultado contrasta con el comportamiento de abril, cuando el IGAE creció 1.4%, su mayor avance mensual desde marzo de 2021. El retroceso de mayo sugiere que el dinamismo observado un mes antes no logró consolidarse y que la economía continúa mostrando un crecimiento irregular, influido por factores tanto internos como externos, entre ellos la moderación de la actividad industrial, la incertidumbre en los mercados internacionales y un consumo que aún presenta un desempeño heterogéneo.

A eso habría que añadir también los recientes anuncios del gobierno de Estados Unidos que oficializó un arancel del 10% a México, aplicable desde el viernes 24 de julio de 2026, tras expirar una tarifa temporal previa, medida que afecta a más de 60 países bajo el argumento de combatir el trabajo forzoso, pero que al parecer no cambia el nivel arancelario efectivo ni daña al grueso de las exportaciones mexicanas.

Si bien una variación mensual negativa no implica por sí misma un cambio de tendencia, sí constituye una señal de cautela sobre la evolución de la economía durante el segundo trimestre del año. La volatilidad de los indicadores confirma que el crecimiento económico enfrenta desafíos importantes para sostener un ritmo de expansión más consistente en los próximos meses.

En contraste con la pérdida de dinamismo de la actividad económica, el comportamiento de los precios ofrece una noticia más favorable. La inflación volvió a ceder terreno durante la primera quincena de julio, de acuerdo con la información divulgada por el INEGI. Aunque el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.07% respecto a la quincena anterior, el aumento fue inferior al observado en el mismo periodo del año previo, lo que permitió una nueva moderación de la inflación anual.

Con este resultado, la inflación general anual se ubicó en 3.10%, su nivel más bajo desde diciembre de 2020 y muy cercana al objetivo permanente del Banco de México. En la primera quincena de 2025, la inflación quincenal había sido de 0.15% y la inflación anual alcanzaba 3.55%, por lo que la comparación refleja una disminución en las presiones inflacionarias.

La combinación de una economía que pierde impulso y una inflación que continúa descendiendo plantea un escenario mixto para la política económica. Por un lado, la menor inflación fortalece el poder adquisitivo de los hogares y abre espacio para condiciones financieras menos restrictivas. Por otro, la desaceleración de la actividad económica evidencia la necesidad de consolidar fuentes de crecimiento que impulsen la inversión, el empleo y la productividad. En conjunto, la coyuntura señala que México enfrenta el reto de mantener la estabilidad de precios sin sacrificar el dinamismo económico, en un contexto donde el equilibrio entre crecimiento y estabilidad seguirá siendo uno de los principales desafíos para la economía nacional.

Mi correo ricardocaballerodelarosa@gmail.com

ÚLTIMOS ARTÍCULOS