La noche traslada persistencia
que crece con el cerrar ojos
a lo que la discontinuidad trae
como engaño de existir
Herederos nocturnos e incómodos
a los desplantes del día conquistamos
con la sonrisa puesta sobre cosas
los acontecimientos sin nombre
La oscuridad rompe secretos
que el ascenso de sol atrapa
y los discurre como signos
que conforman mi lenguaje
En el aún no cadáver en que existo
he llevado mis muertos
al oscuro cajón nocturno
para darles luz si despierto
Me llevé entre sedas y mástiles
amores todos reinaugurándolos
entre tropiezos y augurios
con sus escenas de fe y destino
Hice masa arenal mi cabeza
donde postraron despojos sueños
que elevaron a teoría instantes
apenas de ese universal como un todo
La oración dio vértigo al énfasis
moviendo lagunas y conjeturas
sobre la maza que rompe dictadura
de la creación diurna
Me nació una canción
que imitó de la noche el silencio
con que abraza esa posible
apertura llamada continuidad
Un instante como acontecimiento
que eleva la calma eterna
que baja como respiración
entre rumores del día y la noche
Te miro como de iguales
se miran rayos y nadas
que son la creatura alterna
entre sobrevivir y pensar
Entonces Eros se exprime la noche
y mostrar a Tánatos la desdicha
de tenerse que callar
como sella de luz la tumba
Ya sin bondad ni caricia
abandono jubiloso el renacer
con la convicción forzada
de palabra nueva naciente
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com














