La primera vez que se celebró fue el día 01 de junio y lo estableció la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con la finalidad de informar a las personas los múltiples beneficios que aporte la ingesta de leche.
Después de la etapa de lactancia materna se recomienda el consumo de la leche y productos lácteos en los niños, ya que aporta grandes nutrientes para su adecuado crecimiento y desarrollo.
Un vaso de leche de 200 ml aporta:
- El 30% de la dosis diaria de calcio recomendada; lo cual ayuda a mantener y seguir formando huesos y dientes fuertes.
- Aporta 11% de potasio el cual es necesario para que el niño tenga tono y contracción de los músculos.
- Fósforo 20%, lo cual ayuda a fortalecer los huesos, además genera energía en las células del cuerpo.
- Contiene 15% de proteína que requiere el niño para la formación de la estructura de las células.
Además contiene otros nutrientes que son fundamentales como la vitamina D, vitamina A, vitamina B12 y otras vitaminas del complejo B (vitamina B2 y niacina).
Una curiosidad de la leche es que contribuye a la prevención de afecciones dentarias y bucales, ayuda a conciliar el sueño.

¿SABÍAS QUÉ?
Los bebes menores de 1 año no deben ingerir leche de vaca, esto se debe a que este alimento no contiene los nutrientes que requiere él bebe, además que le pudiera costar trabajo digerir las proteínas y la grasa de la leche de vaca.
Es seguro que niños mayores de 1 año de edad puedan tomar leche de vaca, es importante que la leche que ingiera sea entera; esto se debe a que el cerebro del niño se encuentra en desarrollo por lo cual requiere la grasa de la leche entera; aunque los niños pueden beber leche baja en grasa o descremada en caso de niños con sobrepeso.















