Por Jaime Zambrano.
El volcán Popocatépetl mantiene una intensa actividad este 30 de abril, fecha en la que en México se celebra el Día del Niño, y en un lapso de 24 horas, se registraron 46 exhalaciones que estuvieron acompañadas por vapor de agua, gases y ligeras cantidades de ceniza.
De acuerdo con el reporte del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), los sistemas de monitoreo del coloso detectaron 908 minutos de tremor, es decir, 14.2 horas de movimientos característicos de un volcán por el paso de magma a varios kilómetros de profundidad.
Según su definición geológica, el tremor se produce por los golpes del magma con las paredes de la cámara magmática o en el conducto de salida y por las explosiones de las bolsas de gas o los golpes de los bloques sólidos arrancados y arrastrados en el ascenso contra las paredes de la chimenea volcánica.
“En las últimas 24 horas, mediante el sistema de monitoreo del volcán Popocatépetl se identificaron 46 exhalaciones y 856 minutos de tremor, estos eventos fueron acompañados por la emisión de gases volcánicos y ligeras cantidades de ceniza que se dispersaron hacia el sector sureste”, destaca el organismo científico.
El Cenapred dio a conocer que la actividad registrada por el Popocatépetl se encuentra dentro de los parámetros de la Alerta Amarillo Fase 2. Los escenarios previstos para esta fase, de acuerdo con los especialistas del organismo científico, contemplan que continúe la actividad explosiva de escala baja a intermedia, lluvias de ceniza leves a moderadas en poblaciones cercanas, posibilidad de flujos piroclásticos y flujos de lodo de corto alcance.
Ante la actividad del coloso, el grupo de científicos que forma parte del centro de investigación exhortó a la población a no acercarse al volcán y sobre todo al cráter, por el peligro que implica la caída de fragmentos balísticos; mientras que en caso de lluvias fuertes recomienda alejarse de los fondos de barrancas por el peligro de flujos de lodo y escombro.








