Estudio publicado en The Lancet Digital Health revela como la realidad virtual aplicada en la rehabilitación cognitiva mejora la memoria y la autonomía en personas con trastornos mentales
Se ha descubierto un innovador programa de rehabilitación cognitiva que se basa en la realidad virtual va a mejorar de manera significativa la memoria y la capacidad funcional en personas con trastornos mentales.
Estudio pionero en la realidad virtual para los trastornos mentales
Actualmente los investigadores se encuentran desarrollando una terapia de rehabilitación cognitiva con realidad virtual (VR-CRT) que va dirigido a los pacientes con trastorno bipolar, depresión unipolar y trastornos del espectro de la psicosis.
Los avances se publicaron en The Lancet Digital Health, ahí el estudio demuestra que la intervención lo que supera en eficacia a un grupo control que fue usado con realidad virtual, sin el entrenamiento cognitivo activo.
Metodología y participantes

Y es que en Dinamarca se realizó un ensayo en el que se incluyó a 62 pacientes clínicamente estables de entre 18 y 55 años. Los participantes fueron asignados de forma aleatoria a cuatro semanas de VR-CRT o a un tratamiento control con realidad virtual.
Para los dos grupos se utilizaron visores Meta Quest 2, además de recibir sesiones semanales con un terapeuta. Pero solo el grupo de intervención recibió entrenamiento en estrategias cognitivas integradas en escenarios cotidianos, como la de preparación de alimentos en una cocina virtual, realizar comprar o planificar tareas en una oficina.
Resultados destacados

Durante la evaluación primaria a la quinta semana, el grupo VR-CRT tuvo una mejoría en promedio de 1.5 puntos en la puntuación Z de capacidad cognitiva funcional global, a los 0.4 puntos del grupo de control.
Y así se mantuvo este promedio en la evaluación a las 17 semanas, con mejoras de 1.6 puntos y a 0.6 puntos.
Por lo que ademas de esto, notaron que la capacidad para realizar actividades diarias mostró un avance significativo en el grupo de intervención, medido mediante una prueba estándar en un apartamento de evaluación.
En cuanto al aprendizaje y la memoria verbal mejoraron de manera sostenida al terminar el tratamiento y en el seguimiento a los cuatro meses.
Un impacto en el funcionamiento general y tolerabilidad

Agrego que el funcionamiento general evaluado con una escala clínica estandarizada refleja algunas mejorías tanto en la autonomía, funcionamiento cognitivo y relaciones interpersonales en el grupo VR-CRT cuando concluyó el tratamiento.
Dichos efectos persistieron en autonomía y funcionamiento cognitivo durante el seguimiento.
Se conoció que el 93% de los participantes completaron el protocolo. Los dos grupos reportaron niveles de tolerabilidad y satisfacción. Las contraindicaciones más comunes fueron el mareo leve y fatiga visual, si que provocarán la interrupción del tratamiento.
Un total de dos pacientes del grupo de intervención dejaron el estudio debido a la exacerbación de síntomas depresivos, que se encontraban atribuidos a factores personales y no del tratamiento.
Tanto las limitaciones como las perspectivas futuras

Algo que los autores reconocen es que la muestra fue joven, además clínicamente estable y homogénea en cuanto al origen étnico, lo cual va a limitar la generación de los resultados a poblaciones más diversas o con cuadros clínicos más severos.
Además manifiestan que la evaluación de actividades diarias no se tuvo que repetir el seguimiento por restricciones presupuestales, con lo que queda como incierta la duración del efecto.
Los futuros estudios van a incluir muestras más amplias, con un seguimiento a largo plazo y una mayor diversidad clínica y demográfica a fin de validar y hacer más amplio el descubrimiento.
Te puede interesar:
Beneficios del agua de guayaba














