El Banco de México (Banxico) ajustó nuevamente a la baja su expectativa de crecimiento económico para el país durante este año, reflejando un entorno de mayor incertidumbre y una moderación en el dinamismo de la actividad productiva. La institución redujo su pronóstico puntual de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a 1.1%, cifra inferior al 1.6% que había estimado en febrero pasado.
La nueva previsión corresponde al punto medio del rango de crecimiento que el banco central espera para la economía mexicana en 2026, el cual se ubica entre 0.5% y 1.7%. Este intervalo también fue revisado a la baja respecto al rango anterior de entre 1% y 2.2% que Banxico había considerado apenas tres meses atrás, lo que evidencia una visión más cautelosa sobre el desempeño económico nacional.
El ajuste responde a diversos factores que han incidido en la evolución de la actividad económica. Entre ellos destacan la desaceleración observada en algunos sectores productivos, la persistencia de condiciones financieras restrictivas y la incertidumbre asociada al entorno económico internacional. Asimismo, la menor demanda externa y la moderación en el consumo y la inversión privada han contribuido a un escenario de crecimiento más limitado de lo previsto al inicio del año.
Este es el segundo ajuste consecutivo que realiza el Banco de México en sus perspectivas de crecimiento. En noviembre del año pasado, la institución estimaba que la economía mexicana registraría una expansión de apenas 1.1%. Sin embargo, en febrero revisó al alza sus expectativas y proyectó un crecimiento puntual de 1.6%, apoyado en la expectativa de una recuperación gradual de la actividad económica y una mayor fortaleza de algunos sectores estratégicos.
No obstante, la información económica disponible durante los meses recientes llevó al banco central a reconsiderar dicho escenario. La nueva estimación de 1.1% implica un retorno al nivel previsto originalmente en noviembre, aunque ahora dentro de un rango más estrecho y con un límite inferior considerablemente menor.
A pesar de esta revisión, Banxico mantiene la expectativa de que la economía continúe creciendo durante el año, aunque a un ritmo moderado. La institución considera que el mercado laboral conserva cierta fortaleza y que la estabilidad macroeconómica seguirá siendo un elemento fundamental para sostener la actividad productiva. Sin embargo, advirtió que persisten riesgos a la baja que podrían afectar el desempeño económico en los próximos meses.
La actualización de las perspectivas de crecimiento constituye una señal relevante para inversionistas, empresas y autoridades, ya que permite dimensionar los desafíos que enfrenta la economía mexicana en un contexto caracterizado por la volatilidad global y la necesidad de consolidar fuentes internas de crecimiento.
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