Este 19 de marzo, se conmemora el Día del Artesano, una fecha que nos invita a reflexionar sobre el valor económico y social que representa este sector en México. Recientemente, durante mi visita a Cuetzalan, en el marco de la fundación de la primera delegación en el interior del estado del Consejo Coordinador de Mujeres Empresarias, Capítulo Puebla, tuve la oportunidad de constatar que gran parte de las mujeres de negocios en esta región son artesanas, quienes sostienen una economía vital para sus comunidades.
Las artesanías mexicanas no solo representan identidad cultural, sino que también son un sector productivo clave en la economía nacional. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el sector artesanal genera alrededor de 7 mil millones de dólares anuales, lo que representa aproximadamente el 0.7% del PIB nacional.
Este sector emplea a más de 12 millones de personas en el país, de las cuales, más del 60% son mujeres, muchas de ellas trabajando en regiones indígenas y rurales. En estados como Puebla, Oaxaca y Chiapas, la producción artesanal es una de las principales fuentes de ingresos familiares.
Las artesanías dependen en gran medida del flujo turístico. Según la Secretaría de Turismo (SECTUR), el 35% de las ventas artesanales se realiza directamente en zonas turísticas. Este vínculo expone al sector a fluctuaciones económicas, como ocurrió durante la pandemia, cuando el cierre de destinos turísticos provocó una caída del 40% en las ventas artesanales a nivel nacional.
En regiones como Cuetzalan, este fenómeno es evidente. Las mujeres artesanas, con sus bordados, textiles y productos de palma, dependen en gran medida de visitantes nacionales e internacionales que valoran el trabajo hecho a mano y las tradiciones locales.
Los retos y oportunidades para el Sector Artesanal son los siguientes:
- Diversificación de canales de venta: Es fundamental que las artesanas exploren nuevas formas de comercialización, como el e-commerce y la exportación de productos.
- Capacitación empresarial: Programas de formación en gestión de negocios, administración y marketing digital permitirán que estas mujeres consoliden sus emprendimientos.
- Fortalecimiento del turismo cultural: Promover las regiones artesanales como destinos turísticos impulsaría las ventas y brindaría mayor estabilidad económica a las familias que dependen de este sector.
El sector artesanal es una pieza clave en la economía mexicana, y reconocer el valor de las mujeres artesanas es vital para impulsar su crecimiento. En mi visita a Cuetzalan, fui testigo del talento y la dedicación de las mujeres de negocio en este sector, quienes con sus manos no solo preservan nuestras tradiciones, sino que también sostienen la economía local.
Este Día del Artesano, debemos reconocer que detrás de cada pieza artesanal hay una historia, una cultura y una economía que merece ser fortalecida y protegida.
Cuando las mujeres lideran, ganamos todos.













