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¿Por qué necesitamos de la inteligencia emocional?

La inteligencia emocional es ese conocimiento que todos deberíamos tener sobre como gestionamos nuestras emociones y también el cómo identificarlas y canalizarlas.

Por muy simple que parezca o muy tonto que suene, no es tan fácil poder descifrar o describir todas las emociones o sensaciones que tenemos durante el día.

La inteligencia emocional se compone de varias habilidades interrelacionadas, como la autoconciencia, la autorregulación emocional, la empatía, la habilidad para motivarse a uno mismo y las habilidades sociales. Estas habilidades nos permiten tomar decisiones más acertadas, establecer relaciones saludables, manejar el estrés de manera efectiva, aprender a comunicarnos y expresarnos con alguien más y adaptarnos a los cambios con mayor facilidad.

¿Cómo funciona?

La autoconciencia

Es la capacidad de reconocer y comprender nuestras propias emociones, en otras palabras esto significa estar atentos a como nos sentimos y descubrir porque nos sentimos así. Ser “conscientes” de lo que sucede en nuestro interior, con todo esto en control podremos  tomar decisiones más acertadas y evitar reacciones impulsivas. Otra ventaja que se tiene de ser consciente de nuestros pensamientos y emociones, es que podemos detectar nuestras fortalezas y debilidades para alcanzar el máximo potencial de nuestras habilidades. Esta es la base de toda la inteligencia emocional, pues sin ella los otros puntos no se podrían dar.

Imagen: Pixabay

La autorregulación

Capacidad de manejar nuestras emociones de manera adecuada. Implica controlar los impulsos y pensar antes de actuar eso está relacionado con el punto anterior y es para evitar explotar y evitar los comportamientos destructivos, nos permite pensar y actuar de manera más calmada y racional. Al desarrollar esta habilidad, somos capaces de mantener la calma en momentos de presión y resolver conflictos de manera constructiva. Con esto también podemos decir cosas enojados sin lastimar a nadie o expresar la tristeza sin llorar.

Imagen: Pixabay

La empatía

Para poder entender tú alrededor y saber relacionarnos con las personas, es importante entender la situación de nuestro círculo social. O sea, ponernos en su lugar y entender su situación, como vive sus emociones, pensamientos y las perspectivas que tiene. La empatía nos permite establecer relaciones más sólidas, ya sea en pareja, con amigos o familia. Nos ayuda a entender las necesidades y preocupaciones de los demás y construimos relaciones más sólidas y duraderas. Y en caso de necesitarlo se puede brindando apoyo y comprensión cuando sea oportuno y requerido.

Imagen: Pexels

La habilidad para motivarse a uno mismo

En este punto debemos de tener metas claras y objetivos específicos. Nadie mejor que nosotros mismos para saber qué es lo que nos levanta el ánimo y todo lo que necesitamos para alcanzar los objetivo. Es un motor interno que nos impulsa a seguir adelante evitando la procrastinación y todos los obstáculos.

Imagen: Pixabay

Habilidades sociales

Estas nos permiten comunicarnos de manera efectiva, trabajar en equipo y resolver conflictos de manera constructiva. Las habilidades sociales nos ayudan a construir redes de apoyo, a influir en los demás de manera positiva y a liderar de manera efectiva.

Todos los puntos antes mencionados trabajan en conjunto para que podamos desarrollarnos de manera más plena y sana. Con relaciones interpersonales satisfactorias y gestionando nuestras emociones para que podamos llevar una salud emocional tranquila, estable y feliz.

Imagen: Pixabay

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