Mirándola incendiaba todo soñar
del espíritu aventurero que de lo alto
impregnaba los bajos fondos del agua
donde navegaban propuestas crecientes.
Mirándola vestían cascadas iridiscentes el andar
entre peces y corrientes que capturaban perlas
para recuperar el sueño de vivir presente
y dotar con sentido al reino despierto de sí.
Mirándola cubrían símbolos las imágenes
que daban vuelta al intrépido sol cuya sombra
proyectaba al planeta de su incesante ser
entre vueltas y revueltas y laberintos.
Mirándola abrían mente aquellas proyecciones
entrelazadas de acuerdos y desacuerdos
que miran dónde está la huella del amor
si entre desiertos o detenida en la gravedad.
Mirándola cercenaba diestra el paladar herido
con que obsequiaba al placer escondido
y al desplante del deseo ardiente de salir
y coronar la cintura de la ninfa emergente.
Mirándola ilusionaba al aire que sostenía
del amaestrado vuelo de gentil ave
todo júbilo de ropa y pelo descompuesto
al deshacer el cuadro y rehacer argumento.
Mirándola y mirándola
siempre mirándola doblegar leyes y principios
como el corazón une fuego eterno a sus formas
las maneras con las que premia el día de infinito.
Mi correo es ricardocaballerodelarosa@gmail.com












