La formación rocosa tiene más de 10 millones de años

Sabías que Peña de Bernal es el tercer monolito más grande del mundo, luego del Peñón de Gibraltar en el mar Mediterráneo y del Pan de Azúcar en Río de Janeiro, Brasil, se encuentra en el pueblo de Bernal que pertenece al municipio de Ezequiel Montes en el estado de Querétaro;  de acuerdo a estudios realizados, la peña se formó a partir de un volcán que agotó su actividad, posteriormente la lava del interior se volvió sólida y la erosión que sufrió a través de los años hizo desaparecer los restos del volcán; por estos el magma sólido que quedó es lo que constituye y da forma al monolito.

El nombre proviene de la palabra “Vernal” de origen árabe o vasco y los españoles la utilizaban para denominar algún peñasco grande y alargado que se encontraba aislado ya fuera en un llano o en el mar. Hay un atractivo que cada 21 de marzo miles de turistas acuden a Peña de Bernal para realizar la fiesta místico-religiosa debido al Equinoccio de Primavera, para tomar energía. Es de mencionar que los sábados y domingos la peña es iluminada en la cara que da al pueblo, lo que define mágicamente sus contornos en la profunda oscuridad de la noche.

Peña de Bernal tiene una altitud de 2,515 metros sobre el nivel del mar y 288 metros de altura, se considera que la formación rocosa tiene una existencia de más de 10 millones de años. Este pueblo se fundó en el año de 1642, cuando varias familias españolas tomaron posesión de las tierras que eran habitadas por indígenas chichimecas, su fuente de subsistencia en la época del virreinato fue la minería. La población de Bernal en años recientes se sostiene principalmente de las actividades turísticas. En el mes de febrero de 2006 el lugar fue catalogado por la Secretaria de Turismo de México como “Pueblo Mágico”, por sus atributos simbólicos, leyendas e historia, esto debido a la preservación del patrimonio tanto cultural como histórico. Para septiembre de 2009, se inscribieron en la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO: Los Lugares de memoria y tradiciones vivas de los otomí-chichimecas de Tolimán: la Peña de Bernal, guardiana de un territorio sagrado.

No es fácil el ascenso a la cima de Peña de Bernal, ya que si bien existe un camino definido en la mayor parte, ahí hay estacionamientos y los visitantes pueden encontrar diversos puestos de artesanías de la región, bebidas refrescantes y antojitos típicos. Ya en el último tramo de aproximadamente 45 metros es vertical, aquí existen unas varillas en forma de grapas, clavadas en la pared de modo de escalera naútica. Por el tipo de piedra y las posibilidades que ofrece, la Peña de Bernal es un atractivo a nivel nacional e internacional para los practicantes de escalada en roca.

Por esto te invito a visitar esta maravilla que se encuentra en México y a muy poco tiempo de nuestra ciudad.