Este evento, catalogado como el episodio 32 de la erupción continua iniciada en diciembre, comenzó alrededor de las 06:35 a.m. HST con explosiones desde la chimenea norte, seguidas por aperturas en las bases sur y central del Halemaʻumaʻu AP Newsvolcanoes.usgs.gov.
El volcán Kīlauea, ubicado en la isla Grande de Hawái, experimentó este martes una intensa erupción en su cráter Halemaʻumaʻu, expulsando fuentes de lava de hasta 150 metros (500 pies) de altura.
Las fuentes de lava generaron arcos inclinados que alcanzaron 150 m, proyectándose sobre el cráter y alimentando flujos internos. La columna eruptiva llegó a elevarse entre 2 700 y 6 000 m sobre el nivel del suelo.
El USGS continúa manteniendo el nivel de alerta en WATCH y el código aéreo en ORANGE, al tiempo que confirma que la actividad permanece contenida completamente dentro del Parque Nacional Kīlauea Volcanoes.
No se han reportado amenazas directas a poblados ni evacuaciones.

Impactos del volcan Kilauea
Durante la erupción se han generado también torbellinos volcánicos —vórtices cargados de ceniza y fragmentos incandescentes (Pele’s hair y escoria)— que alcanzaron hasta 300 m de altitud, recordando “polvaredas furiosas” captadas en video.
. Aunque no hay afectaciones aéreas directas pese al vog (smog volcánico) generado por emisiones de SO₂ estimadas en 50 000 toneladas/día, se mantiene el aviso para las comunidades situadas al suroeste del cráter.
Además, el evento fue acompañado por un notable aumento en la deflación del terreno y registros sísmicos que alertan sobre una transición energética dentro del sistema volcánico, similar a fases anteriores como la histórica etapa eruptiva de 1983–2018.
Para las comunidades nativas hawaianas, la erupción de Kīlauea y las fuentes de lava constituyen un fenómeno espiritual vinculado a la deidad volcánica Pele.
Grupos culturales han respondido con ceremonias tradicionales, manifestaciones de respeto y narrativas orales que honran la conexión ancestral con la tierra.
La erupción más reciente del Kīlauea, con llamativas fuentes de lava de hasta 150 m, refleja la extraordinaria actividad volcánica sostenida desde diciembre de 2024.
Aunque por ahora se mantiene contenido dentro del cráter, las condiciones atmosféricas y sísmicas requieren máxima vigilancia.
Mientras tanto, el evento continúa atrayendo a científicos y visitantes, recordando la fuerza incontrolable de la naturaleza y la profunda relación cultural de Hawái con sus volcanes milenarios.
















