La violencia que se vive en la sociedad, los casos de injusticia y los momentos de sufrimiento por los que pasan diferentes seres humanos no tienen la última palabra y se pueden contrarrestar los problemas en unidad, aseguró el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa.
Al encabezar la misa de Domingo de Pascua o Domingo de Resurrección en la catedral de Puebla, edificio que se mantuvo con las puertas cerradas para evitar contagios por coronavirus, Sánchez Espinosa llamó, al mismo tiempo, a trabajar de manera conjunta ante la contingencia actual.
El arzobispo poblano aseguró que la enseñanza tras la vigilia pascual es que las adversidades pueden superarse y la alegría puede resurgir; además, resaltó que los sufrimientos no tienen la palabra; mientras que las injusticias no pueden derrotar a los seres humanos.
“La resurrección es gozo. Lo contrario de la alegría es la tristeza. Para que se de la alegría es indispensable que haya algo que celebrar. Los sufrimientos no tienen la última palabra, la injusticia no puede derrotarnos amargamente, la violencia la podemos erradicar desde el gusto por la convivencia fraterna”, destacó.
En su mensaje a los fieles católicos que se transmitió por las plataformas Facebook Live y YouTube, Sánchez Espinosa aseguró que, pese a que existen momentos complicados para los seres humanos, siempre existe una esperanza.
“El mensaje en este día de la iglesia es Cristo, cristo vivo, cristo glorioso, triunfante y vencedor de la muerte”, apuntó el líder de la grey católica en Puebla.
Respecto a la contingencia actual que está generando diferentes complicaciones económicas y sociales debido al aislamiento que recomiendan las autoridades de salud para reducir las posibilidades de contagio, Sánchez Espinosa resaltó que las acciones coordinadas y el trabajo conjunto son la clave para enfrentar los problemas.
“Son impresionantes las palabras del Santo Padre que nos dirigió hace algunos días, a propósito de la situación que está viviendo el mundo. Nos sorprendió, nos decía el Papa, una tormenta inesperada y furiosa, nos dimos cuenta de que estábamos en la misma barca, todos frágiles, miedosos, desorientados, pero por eso, todos debemos remar juntos. Nos encontramos asustados y perdidos. No podemos seguir cada uno por nuestra propia cuenta sino solo juntos”, explicó.
Para Sánchez Espinosa, parte de los problemas actuales se presentan porque el ser humano juega a ser Dios, situación que generó a lo largo de la historia de la humanidad diferentes complicaciones y problemas.
Violencia, injusticia y sufrimientos no tienen la última palabra: arzobispo de Puebla

















