La temporada comenzará el 9 de octubre
Tehuacán se prepara para recibir una nueva temporada del tradicional Mole de Caderas, uno de los platillos más representativos de la gastronomía poblana. De acuerdo con integrantes de la CANIRAC Tehuacán, la temporada dará inicio el próximo 9 de octubre, invitando a la población a mantener viva esta tradición gastronómica.
María de Jesús Alejandra Huerta, representante de CANIRAC Tehuacán, explicó que uno de los aspectos fundamentales para preservar la calidad del platillo es garantizar que la carne utilizada provenga de chivo cebado, es decir, una cabra macho criada de manera natural en la región de la Mixteca.
Aumenta el precio del espinazo y la cadera
Este año, el juego de espinazo y cadera alcanzó un precio de aproximadamente 2 mil 500 pesos, lo que representa un incremento respecto al año pasado, cuando se adquiría en alrededor de 2 mil 300 pesos.
De acuerdo con lo señalado por la representante de CANIRAC, el incremento en el precio del Mole de Caderas se relaciona con diferentes factores que han afectado la producción, entre ellos la falta de trabajadores y pastores, el robo de ganado y las condiciones climáticas.
Una tradición gastronómica que busca mantenerse vigente

A pesar de estos retos, se destacó que la tradición del Mole de Caderas no se encuentra en riesgo de desaparecer. Sin embargo, se hizo un llamado a la población a continuar consumiendo este platillo y acudir a los establecimientos que participan durante la temporada.
La intención es mantener vigente una tradición que, además de formar parte de la identidad gastronómica de Tehuacán y la Mixteca, representa una actividad importante para productores, comerciantes y restaurantes de la región.
Un platillo con raíces históricas
El Mole de Caderas tiene sus raíces en la época virreinal, a partir del encuentro entre las técnicas de crianza de los ganaderos españoles y las tradiciones de los pueblos mixtecos.
En la región de Tehuacán, los chivos eran llevados a pastar durante meses por terrenos áridos, alimentándose principalmente de pastos silvestres, nopales, hierbas aromáticas y hojas de mezquite.
Esta alimentación natural contribuye a las características particulares de la carne y al sabor distintivo del Mole de Caderas, convirtiéndolo en uno de los platillos emblemáticos de la gastronomía poblana.
Con el inicio de la temporada, restaurantes y establecimientos de Tehuacán se preparan para recibir a visitantes y habitantes que buscan disfrutar de este platillo tradicional y contribuir a la conservación de una de las expresiones culinarias más representativas de la región.













