Dónde termino
donde empiezo a rastrearte moviéndote y en la quietud que regalas
cuando terminas en calma de seriedad o en sonrisa que hace revulsivo táctil
Sin gritos ni tonos
con invisible ritmo táctil moviese esta piel por dentro y fuera
con la obsesión del caminar y el choque con tierra que electriza
Vigoroso táctil sentido
y los efectos de múltiples temperaturas rastreándose ahí abajo
por vaivenes que miro sin comprender su potencial creador que promete ternura
Contacto reactivo
en la altura muesca con que doblan las piernas al perseguirte
en la inhiesta tarde que convierte en noche las fugas pasiones y besos
Es la inmediata presión
y ya el alcanzarte y volverte cruza muslos y se inventan las curvas de fortuna
que llamean la montaña creciente con la hendidura que lo cubre todo sedienta
Prudencia y nostalgia
y humedad de rostro y cuello para proceder el cuerpo delicado agitante
que ya sin pieles tortuosas exponen piel ansiosa de sí y de otro vacilante
Hilarante exploración
en el remate con las yemas de los dedos del turgente superficial orgánico
de lechosa ansiedad terminada en el centro del cosmos corporal acordonado
Cobertura de una cavidad accesible
y el bondadoso fardo desprende sus talentos para enredarse monstruoso
en el anidamiento en que coincide piel con piel y ansia con ansia
Un beneficioso tocar
y la vomitiva estirpe del palpar que hace témpano los pliegues y disgustos
en la purgante impresión de los objetos sobre tu kilométrico volcán
La connivencia que favorece
secretos y miradas que desvisten tus formas visibles para dejarlas en piel
en la piel que dispara con los sentidos los terrenos inseguros del levantarse
Unión clitoriana
en falopa que desata estimulantes de estímulos que embellecen la piel
y rosan los vulgares talentos de pechos y abdomen donde concluyen disparos
Clitoriana y falocracia
los rebeldes que ensordecen este táctil mundo de manos y desplantes
y acompañan tacones y miradas una y otra vez hasta agotar sus campos
Mi correo de es ricardocaballerodelarosa@gmail.com














